“Negociar con los chicos en las aulas”: el fracaso de una política

El 21/11 todos a las Asambleas de Memoria y Balance del SUTEBA.

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Editor en Jefe del portal IzquierdaWeb - Noticias de los trabajadores, las mujeres y la juventud.


Vamos llegando a fin de año y es momento de hacer balances. Para el conjunto de los trabajadores este año ha sido el peor desde el 2002 en lo que hace a nuestras condiciones económicas. El shock de ajuste que Macri ha desatado ha sido brutal. La lista es archiconocida: devaluación del 100% de la moneda, inflación del 50% anual, caída de más del 20% del salario real, tarifazos mensuales, cierre de lugares de trabajo y despidos. En fin: es la película que no queríamos vivir pero que Macri, Vidal, el FMI, los gobernadores del PJ y la CGT se han puesto de acuerdo en hacernos pagar.

En el caso de los docentes de la Provincia de Buenos Aires hemos recibido un particular ataque de la gobernadora Vidal. Tal como dijera el ex Ministro de Educación Esteban Bullrich cuando señaló “que a los sindicatos había que abrirles varios frentes de ataque así no podían defenderse”. Bueno: eso fue lo que hizo Vidal este año. Y acá también la lista es conocida y larga. Empezando por el salario que recién en noviembre llegaría al 30% mentiroso, cuando la inflación es del 50% anual nos deja con la peor pérdida salarial desde la crisis del 2001. Un mazazo a nuestro poder adquisitivo y a las condiciones de vida de nuestras familias. Si nos metemos en las escuelas la lista empieza así: cierre del Bachilleratos de Adultos, reducción de los Equipos de Orientación Escolar (EOE), reforma y recorte de la Educación Especial, reducción de la calidad y cantidad de viandas para los comedores escolares, comienzo de la reforma y achique de las Escuelas Técnicas y Agrarias, etc.

Pero el peor ataque que sufrimos la comunidad educativa fue la muerte de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, trabajadores de la EP 49 de Moreno. Estos compañeros, ejemplares por su compromiso con la defensa de la educación pública, murieron cuando la escuela explotó por un escape de gas. Se trata de la expresión asesina del ajuste sobre la educación pública. De la persistente política de desfinanciamiento que terminó con su vida y luego dejó cerradas cientos de escuelas en distintas zonas de la Provincia. Por su puesto que la principal responsable de su muerte es la gobernadora Vidal, ejecutora de la miseria planificada en el presupuesto educativo.

La docencia y los estudiantes luchamos todo el año

Como no podía ser de otra manera, los docentes y trabajadores hemos dado enormes y constantes muestras de lucha y resistencia contra estas políticas de ajuste y por nuestros derechos. Lamás masiva y radicalizadapodemos situarla en diciembre de 2017 cuando decenas de miles nos movilizamos contra el recorte de las jubilaciones. Allí demostramos que estamos dispuestos a defender lo que consideramos justo y que no vamos a dejar destruir nuestras condiciones de vida. En esas históricas jornadas de lucha le dimos un duro golpe al gobierno que lo desnudó frente a millones: quedó claro que era un gobierno de ricos que venía a saquear a los de abajo.Desde entonces la bronca en la sociedad contra el gobierno y su ajuste no paró de crecer. Todas las encuestas de opinión pública señalan que tiene un nivel de desaprobación del 75% o más. Inclusive Vidal tiene un 73% de desaprobación entre los habitantes de la Provincia de Buenos Aires. Y en las escuelas esta desilusión entre docentes que la habían apoyado es contundente. De ahí la masividad de los paros que se registró durante este año, muy superior a los dos primeros años de gobierno donde las expectativas de un cambio positivo primaban por sobre la realidad de ajuste que se sentía pero no a los duros niveles de este año.

Del mismo modo sectores importantes de la docencia nos involucramos activamente en una de las principales luchas del año: la pelea por la legalización del derecho al aborto libre, seguro y gratuito. Miles y miles de compañeras nos movilizamos a lo largo y ancho del país. Participamos de pañuelazos, movilizaciones y asambleas. Y junto a nuestros estudiantes protagonizamos históricas vigilias en las afueras del Congreso donde nos plantamos contra los dinosaurios del Senado, el gobierno ajustador que le dio lugar en la Plaza a los “próvida” y contra la Iglesia reaccionaria que militó a brazo partido para ganarse el favor de los senadores antiderechos. Enorme lucha que, si bien no la ganamos todavía, puso sobre la mesa todo una serie de nuevas peleas como la necesidad de la separación de la Iglesia del Estado y que se implemente en todas las escuelas del país la Ley de Educación Sexual Integral, hoy atacada por los grupos religiosos reaccionarios.

El FUD: un frente para “dosificar la lucha”

Sin embargo una cosa ha sido la disposición a salir a luchar de la docencia y otra la actitud que ha tenido la dirigencia sindical docente de la Provincia de Buenos Aires nucleada en el Frente de Unidad Docente (FUD). Y desde la Lista Gris Carlos Fuentealba queremos ser muy claros en este punto: esta conducción gremial encabezada por SUTEBA y la Lista Celeste de Baradel ha tenido una política de “dosificación de la lucha” que terminó en un rotundo fracaso. Y creemos que de cara a las Asambleas de Memoria y Balance que se ha harán el próximo 21 de noviembre es necesario dar este debate para rectificar un rumbo de cara al futuro inmediato.

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En primer hay que señalar que ha sido un año de mucha lucha. Desde el FUD y el SUTEBA se han convocado decenas de movilizaciones y casi 30 paros. Visto desde este punto de vista nadie podría decir que desde los gremios “no se ha hecho nada”. Y totalmente cierto. Pero la crítica que le hacemos a la conducción gremial no pasa por la cantidad de cosas que se han o no hecho. Sino por las razones, el método y los objetivos que han tenido todas las acciones que se han llevado a cabo durante año. Y para darle sentido a la reflexión que estamos haciendo hay que enmarcar la orientación sindical del SUTEBA en la estrategia política que su conducción tiene. Se trata de la Lista Celeste de Baradel que hace décadas conduce el SUTEBA y que en la última se enroló en el kirchnerismo.

Y aquí es necesario volver sobre la acción que tuvo el conjunto de la dirección sindical en la Argentina. Porque más allá de sus diferencias (no es lo mismo los traidores de la CGT que la conducción reformista y “tibia” de la CTA) las conducciones sindicales nacionales se pusieron de acuerdo cuando comenzó el año en “cuidar la gobernabilidad”. Por eso luego de las Jornadas de Lucha de Diciembre de 2017 lanzaron el “21F”: armado político-sindical que nuclea a los sectores del sindicalismo que están fuera de la conducción oficial de la CGT. Nos referimos a los Moyano y Yasky, es decir, los que se ubican como opositores políticamente a Macri y están ligados algunos menos y otros más con el kirchenrismo. La Lista Celeste de Baradel está en este espacio. Este sector, el 21 de febrero lanzó una movilización masiva donde muchos esperaban que se anuncié un Paro nacional y la continuidad de la lucha contra el ajuste. Pero todo terminó en un fiasco y un llamado de Moyano a “votar bien en el 2019”. Es decir, lo que era inicialmente una jornada de lucha se transformó en un acto electoral del peronismo cuyo objetivo fue claro: anunciar que lo principal no es luchar contra el ajuste sino que lo trabajadores vuelvan a votar al peronismo en el 2019. Dicho  en otros términos: los sindicatos y los trabajadores podemos hacer algunos paros y marchas pero nada que se le parezca a un Plan de Lucha que busque derrotar al ajuste y al gobierno.

La política sindical del SUTEBA sólo puede entenderse si la enmarcamos en la estrategia que estamos describiendo: como lo central es encauzar todo al terreno electoral en el 2019 lo importante sería desgatar al gobierno pero sin asestarle duros golpes que pudieran desestabilizarlo. Durante las reuniones de delegados en el SUTEBA mucha veces escuchamos a sus dirigentes decir abiertamente que “había que cuidar la democracia”, o que “había que evitar que se valla en helicóptero”, lo que significaba que no había que desencadenar “luchas fuertes” que desate realmente el poder de movilización de los trabajadores.

Esta política se agudizó mucho más cuando entre mayo y septiembre el peso se vio pulverizado por la subida del dólar y el gobierno pendía literalmente de un hilo. La bronca en las calles se expandía como pólvora y sólo faltaba que los sindicatos nacionales se decidieran a servir como una herramienta para encauzar en las calles esa disposición a luchar evidente entre miles. Pero fue justo en este momento que tanto desde el SUTEBA se buscó ponerle más paños fríos a la lucha salarial. Y cuando los mandatos de las escuelas planteaban ir hacia paros más fuertes lo que resolvía Baradel y compañía resolvieron acatar la conciliación obligatoria de Vidal. Así, la Lista Celeste fue “administrando en cuotas” la disposición a la lucha llegando a hacer casi 30 paros en todo el año! Pero claro! Imaginémonos si hubiésemos hecho en lugar de tantos paros aislados una gran huelga larga, fuerte y masiva como en el 2014! Otra hubiese sido la fuerza docente que se hubiese volcado a las calles y otro el resultado de la paritaria miserable del 30% mentiroso que nos impuso Vidal.

La estrategia de “luchar cuidando la gobernabilidad” tiene otra arista. Además de dosificar en cuotas la lucha salarial tuvo el condimento de fragmentar las luchas contra los ataques a la escuela pública sin ir nunca a fondo. Cuando atacaron los BAO se lanzó alguna marcha y nada más. Cuando atacaron los EOE se hizo una masiva marcha de miles a la Dirección de Cultura y Educación que terminó en nada. Miles de compañeras que nunca habían marchado participaron y no se ledió ninguna continuidad a esa pelea y ahora en febrero están todas esperando a ver si empiezan o no en su Equipo. Ni hablar de las luchas por infraestructura donde el SUTEBA se limitó a hacer relevamientos y focalizar sólo la movilización en Moreno, cuando lo que correspondía era sumar el reclamo de Justicia por Sandra y Rubén y el reclamo por presupuesto a la lucha global por salario y contra todos los ataques. Pero lo que hizo el SUTEBA fue intercalar a los “paros salariales” otros paros por temáticas específicas, evitando que todos los reclamos se unifiquen en un pliego único de demandas.

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Esta política de la Lista Celeste y del FUD llevó, por lo tanto, a un fracaso evidente. No se ha podido ponerle un freno al gobierno y a casi ninguno de sus ataques. Y acá hay que ser claros: disposición de la docencia a la lucha hubo y muy fuerte en la primera mitad del año y comenzando el segundo semestre. Pero cuando comenzaron a espaciarse las medidas de fuerza la base docente y amplios sectores del activismo vieron que no servía la forma en las que se estaba “luchando”. Esto fue produciendo un progresivo reflujo en la participación que se notó tanto en las movilizaciones como en las reuniones de delegados. Por más que la docencia había aumentado su participación en los paros contra el ajuste del gobierno… se encontró con una política sindical que no la llevaba a dar una lucha en serio. Así durante todo el segundo semestre se dio un fenómeno particular: la bronca contra el gobierno aumentó en proporción a la desconfianza con la orientación que el FUD le impuso al “plan de lucha”. Sólo así puede explicarse de forma razonable el estado evidente de desmovilización actual. Cualquiera que trabaje en una escuela puede dar cuenta de esta realidad.

Y como cierre del año la Lista Celeste fue parte de la marcha a la Catedral de Luján junto a toda la burocracia sindical con un objetivo claro: volcar a miles de trabajadores a la calle justo unos días antes de que se vote el 24 de Octubre el presupuesto del FMI en Diputados. Una maniobra política para restarle fuerza a la movilización del 24 para evitar que se repitan las Jornadas de Lucha de Diciembre de 2017. Así la dirigencia sindical colaboró activamente que movilizar el 24 a Diputados no sea un objetivo instalado masivamente entre los trabajadores. Fueron garantes, como todo el año, de la gobernabilidad.

Sacar conclusiones para lo que viene

                Como los ataques del gobierno continúan y la reciente aprobación del presupuesto del FMI en el Senado traerá más miseria para todos, necesario sacar conclusiones para las luchas que se vienen y de modo que sirvan para evitar repetir la estrategia hasta el momento llevada a cabo y ver qué cosas deberían hacerse para revertir este camino de derrotas. Como señalan muchos compañeros en las escuelas es evidente que fracasó esta estrategia de “negociar con los chicos en las aulas”. Es decir, la “dosificación” de las medidas de fuerza. Ahora bien ¿qué fue lo que nos llevó a que la docencia no pueda desplegar toda su fuerza y que la burocracia tenga todo el control del “plan de lucha”? Desde nuestro punto de vista la falta de asambleas durante todo el año fue uno de los elementos centrales que impidió que la docencia pueda decidir cómo dar la lucha. Por eso es fundamental comenzar un nuevo proceso convocando asambleas en toda la provincia.

Tenemos que encarar el próximo plan de lucha decidiendo en primer lugar que vamos a ir a luchar en serio y de forma contundente. Ya sabemos cómo es el gobierno que tenemos enfrente. Conocemos por toda nuestra experiencia que sólo quiere sacarnos cosas. Sería criminal encarar las próximas acciones de lucha volviendo a repetir lo que se hizo durante todo este año. Si el gobierno nos tira con munición pesada la docencia tiene responder de la misma manera: y eso es por medio de asambleas masivas, paros contundentes y siendo miles en las calles. Y no sólo los docentes: tenemos que unirnos a los estudiantes, los auxiliares y toda la comunidad educativa y el resto de los trabajadores.

Desde la Lista Gris Carlos Fuentealba llamamos a toda la docencia a debatir todas estas cuestiones en las escuelas. Necesitamos ser los docentes los que analicemos cómo hemos llevado cabo la lucha este año, qué rol han cumplido las direcciones sindicales y cómo vamos a encarar las próximas luchas que se vienen. Y en este marco llamamos a todos los afiliados a SUTEBA a participar el 21 de noviembre de las Asambleas de Memoria y Balance que se realizaran en todas las seccionales de la Provincia de Buenos Aires. Tenemos que ser miles de docentes debatiendo y votando una política sindical que dé un giro de 180º.

Por un SUTEBA democrático y basado en Asambleas, independiente del Estado y la Iglesia

Justicia por Sandra y Rubén. Vidal es responsable!.

El 30/11 paro y movilización contra el G20. Por una Jornada de Lucha contra el imperialismo y el capitalismo.

Por paro y movilización el día que Vidal trate de aprobar el presupuesto de ajuste en la Provincia.

Por el derecho al aborto legal. Por la separación de la Iglesia y el Estado. Por la plena implementación de la Ley de Educación Sexual Integral en todas las escuelas.

 

LISTA GRIS CARLOS FUENTEALBA

en la “Corriente Sindical 18 de Diciembre”

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