Córdoba

Molinos Minetti: La patronal dejó de jugar a las escondidas

La situación de los trabajadores del molino es muy grave.Llegaron 150 telegramas de despidos, y además la empresa amenaza, a través de los medios, con un concurso preventivo y el cese temporal de sus actividades productivas en Córdoba.

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Editor en Jefe del portal IzquierdaWeb - Noticias de los trabajadores, las mujeres y la juventud.
Miguel Díaz  Delegado del Neumático


Sumado a esto, los compañeros no perciben sus haberes hace ya tres meses y medio, con todo lo que eso implica. La gran mayoría de los obreros tienen familia y personas a su cargo, siendo en muchos casos el único sostén.

Hay otros problemas de igual gravedad. Hace aproximadamente un mes y medio, el gobierno de la provincia de Córdoba, actuando en total complicidad con la empresa Minetti, cortó la luz en el molino. Esto está ocasionando varias dificultades, por un lado no permite a los trabajadores poner en funcionamiento el molino. Y por otro, existe una situación peligrosísima con respecto a la seguridad y vida  de los trabajadores, su lugar de trabajo y el bienestar de las personas que habitan en los barrios cercanos al molino. Hay un riego muy grande de incendio en el molino, producto de los vapores y gases que emanan, dentro de los silos, el trigo y la harina, esto al no tener ventilación y no funcionar los extractores, a medida que aumentan las temperaturas del ambiente, el riesgo de incendio se vuelve cada vez mayor. Se suma también la falta de agua, producto de la falta de energía, esto es necesario para que funcionen las bombas y de esa manera llenar los tanques.

La política del gobierno no es casual, de la misma manera actuó en la fabrica autopartista del plástico “Plascar”. Una vez que el propietario de la planta dejó a los trabajadores en la lona, el gobierno les cortó la luz, para que estos no puedan continuar con la producción. Y así jugar al desgaste para terminar de derrotarlos.

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Uno de los actores desaparecidos en este escenario es el gremio, tanto provincial (Fernando Sabir), como nacional. Los trabajadores tuvieron que viajar a Buenos Aires, dirigirse a la central del gremio, para que este les hiciera el “gran favor” de atenderlos, y lo único que atinaron a hacer es un comunicado de repudio a la empresa. Típico de estos gremios dirigidos por peronistas, que viven de entregas a los trabajadores, nunca llamar a un paro de molineros para que el conflicto triunfe.

El contexto es de una guerra abierta, la empresa reaccionó a las medidas que tomaron los trabajadores. En principio la patronal jugaba al desgaste, al cansancio, pero los compañeros no se sentaron a esperar. Salieron a enfrentar estas medidas, con varias acciones de escraches, la ocupación pacífica en el sindicato, y un gran corte en la circunvalación de Córdoba, que implicó inconvenientes productivos en la mayoría del cordón industrial de la provincia, producto de ser la ruta por donde circulan la mayoría de los camiones que proveen a las fabricas aledañas, y es por donde pasa la producción que va hacia Rosario y Buenos Aires. Eso generó una gran presión sobre Minetti y el gobierno provincial. Durante el corte tuvo que comunicarse un fiscal para hacer de mediador en el conflicto, y al día siguiente la empresa se vio exigida a aparecer, por fin, a través de los medios, comunicando el cese de actividades.

Están en juego todos los puestos de trabajo, la empresa redobla sus ataques. Lasreacciones de los trabajadores tienen que ser a la altura de estos ataques. Son importantes todas las gestiones con abogados y administrativas, pero deben ser accesorias, a la pelea directa de la clase obrera.

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Es necesario un plan de lucha semanal, para seguir exigiendo; al gremio, el paro molinero; al gobierno, la reconexión de la luz; y a la empresa, que dé marcha atrás con los despidos.

Hay que resistir el posible desalojo, que es el paso que va intentar dar la empresa, mediante una toma real del molino.

Además hace falta la reconexión de la luz, para poner a producir nuevamente. Si el empresario no se hace cargo, los trabajadores pueden producir harinapara escuelas, hospitales y establecimientos públicos de la provincia. Existe una ley nacional de emergencia alimentaria, trabajadores y sectores populares pasando hambre, y estas lacras se dan el lujo de cerrar un molino de harina.

Fuerza compañeros, a seguir en la pelea.

 

 

 

 

 

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