Macri y los gobernadores intentan pactar el presupuesto del ajuste

Redaccion
Equipo de redacción del portal IzquierdaWeb.

En el día de hoy, los gobernadores provinciales se reunieron en la sede del CFI con Rogelio Frigerio, ministro del Interior, para empezar a discutir el presupuesto de 2019, o en verdad, cómo será el ajuste del Estado para el año que viene. En definitiva, Macri pretende cerrar la cuestión para evitar un rechazo en el Congreso. Cualquier acuerdo que salga de esa reunión y de la posterior, junto a Mauricio Macri, se hará sobre el cadáver del bolsillo de los trabajadores, los puestos de trabajo, la salud y la educación.

Sólo podemos hacer números aproximados, puesto que es imposible saber a ciencia cierta cuáles son las cifras reales.  El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional estipulaba una reducción del déficit fiscal primario (salud, educación, salarios de los trabajadores estatales, obras públicas, etcétera), del 2018 al 2019, del 1,4% (primero llegar al -3,2% en 2018, para luego pasar al -2,2% en 2019). Ésto, al valor del dólar de hoy (10 puntos más que cuando se firmó dicho acuerdo), serían algo así como 305 000 millones de pesos, partiendo de un PBI de 546 000 millones de dólares. Ésta cifra monstruosa, así y todo, es falsa, es menor: el ajuste será más brutal; porque el gobierno no ha alcanzado la reducción del déficit primario que estipula el pacto con el FMI. Por lo tanto, para cumplir dicho acuerdo, se propondrá dinamitar el presupuesto del Estado para el año que viene. En paralelo, la reducción del déficit financiero (pago de la deuda externa) pasaría de -5,1 a -3,7, según lo firmado en junio. Pero resulta inexplicable cómo pretenden reducir ese gasto (o al menos pagarlo), mientras no haya superávit, a menos que la deuda se pague… contrayendo más deuda.

Ésto es lo que vienen a avalar (con sus tires y aflojes) los cómplices del ajuste, que se juntarán a negociar por dónde empezará la próxima “tormenta” macrista. De ésta primera reunión, se sabe ya que la propuesta de Cambiemos es terminar el año con una inflación del 42% y conquistar bajarla al 28% para 2019; recordemos que el año pasado, habían prometido un 15% para éste, así que confiar en estos números sería pecar de una ingenuidad supina. Ni hablar de la promesa de campaña de eliminarla. Por otro lado, para bajar la inflación 14 puntos, habría que barrer con bastante más de diez ministerios. Ésto es lo que hizo “El Innombrable” cuando pasó de la hiperinflación con la que Alfonsín dejó el país para llegar al “1 a 1”: “enfriar” la economía con un ajuste brutal sobre las masas.

Los mandatarios presentes fueron Juan Manzur, Alicia Kirchner, Domingo Peppo, Hugo Pasalaqua, Gildo Insfrán, Carlos Verna, Juan Schiaretti, Rosana Bertone, Juan Manuel Urtubeyu, Alberto Weretilneck, Alberto Rodríguez Saá y Lucía Corpacci. Algunos cacarean y dicen que no cerrarán la propuesta del gobierno; cada uno peleará sus migajas, porque en verdad ésto recién empieza. El debate será una puja, ya que en el fondo la discusión es quién se hará cargo políticamente de llevar adelante el ajuste. La cuestión es el reparto de responsabilidades en el recorte. El solo hecho de haberse sentado a discutir cuál es la mejor manera de ajustar, sin prenderse fuego ellos mismos, deja en evidencia su complicidad.

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