Boletín Docente

Los docentes y la cuarentena solidaria: una experiencia que se profundiza

La organización de la solidaridad desde las escuelas y el movimiento de trabajadores de la educación, una experiencia en todo el país.



Ahora que la cuarentena es mala palabra para la derecha, y el gobierno cede a los empresarios y manda a lxs trabajadorxs a exponerse en las fábricas, nos parece importante reflexionar sobre la experiencia solidaria que venimos haciendo lxs docentxs en esta pandemia.

Hace tres meses, en el marco de una cuarentena que se mostraba como la única herramienta para frenar el avance del Covid-19, las escuelas empezaron a ocuparse del reparto de las bolsas de comida que mandaba el gobierno. No fue así en todas las provincias: en algunas, el gobierno hizo uso aún más discrecional del reparto y no permitió abrir escuelas. Pero donde pudimos, fuimos de los primeros en anotarnos, y junto a un puñado de docentes, vimos el panorama que se avecinaba: cuadras de familias buscando comida que las escuelas no podían satisfacer. Las necesidades, producto de años de ajuste contra lxs trabajadorxs, se profundizaban más. Esto, sumado a patrones que despedían y rebajaban salarios con el beneplácito del gobierno y las direcciones sindicales traidoras. La cuarentena no alcanzaba si no era acompañada de medidas inmediatas para los que más sufrían la crisis económica.

Pero las medidas del gobierno para lxs de abajo eran, cuanto menos, insuficientes y las bolsas, pobres nutricionalmente, apenas alcanzaban para alimentar a una familia por 3 o 4 días. Sumado a que estas venían sin artículos de limpieza, en plena pandemia; un desastre.

Mientras denunciábamos esta situación y exigíamos al gobierno medidas reales, la respuesta tenía que pasar por organizar la solidaridad junto a otrxs docentxs, en escuelas y sindicatos. Transformar la cuarentena en una cuarentena solidaria se convertía en una cuestión de principios, y tenía que ver con algo tan simple, y tan profundo, como ser solidarios con nuestra clase. A su vez, sentaba mojones para organizarnos desde abajo en estrecho vínculo con las comunidades y otrxs sectores de trabajadorxs, ante la perspectiva de que la crisis se recrudeciera.

Mirá también:  La solidaridad tiene muchos nombres y un solo apellido

Con el correr de las semanas, muchísimxs profxs, maestrxs, auxiliarxs, preces, directivxs empezaban también a hacer esa experiencia. Empalmamos con un proceso muy profundo por el que estaban atravesando amplios sectores. Con compañerxs que conocíamos, y otrxs muchxs que no, llevamos adelante iniciativas que surgían al calor de esa organización, del diálogo con las comunidades y su indignación ante la situación.
En escuelas ligadas a comunidades muy golpeadas, surgían ollas populares para el barrio. En provincias enteras, donde las escuelas estaban cerradas, lxs docentxs se autoorganizaban para hacer colectas y repartirlas en las casas de sus estudiantxs o en merenderos. En otras escuelas, se trataba de: organizar colectas para donar productos de limpieza o comida cuando ésta no llegaba; o percheros solidarios para responder al frío; o donaciones de celulares para atender a las exigencias pedagógicas de la coyuntura; o incluso, poniéndose a producir barbijos para sus estudiantes. No hay manera de medir la magnitud que tiene la increíble experiencia solidaria y de organización que estamos haciendo lxs docentxs.

Ahora que la pandemia nos toca más de cerca y que las necesidades se hacen más crudas, ante la política de un gobierno que cede ante las presiones de empresarios, se hace necesario que, con los mayores cuidados posibles, sigamos fortaleciendo la experiencia que venimos llevando adelante de una cuarentena solidaria al servicio de las necesidades de lxs trabajadorxs.

Print Friendly, PDF & Email

Colaborá con la izquierda


Nuestra actividad se mantiene con el aporte solidario de los trabajadores, las mujeres y la juventud.

Suscribite para que podamos seguirte brindando la mejor información y análisis.

Me quiero suscribir




Recomendadas

Rebelión Antirracista en EEUU

Guerra, política y partido a la luz de la rebelión en EEUU

“La historia no funciona de manera tal que en primer lugar se imponen los cimientos, luego crecen las fuerzas productivas, las relaciones de fuerzas necesarias entre las clases se desarrollan, el proletariado se vuelve revolucionario, y luego todo esto se guarda en la hielera y se preserva mientras procede la preparación de un Partido Comunista, de manera que pueda alistarse mientras las ‘condiciones’ esperan y esperan; y luego, cuando esté listo, pueda arremangarse y comenzar a luchar. No, así no funciona la historia. Para la revolución se req...

Trabajadores

Las Rojas

Últimas noticias

Izquierda Web

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre