CONFERENCIA DE PRENSA 18:30HS – HOTEL BAUEN (AV. CALLAO 360)

Ni Macri, Ni Cristina. Necesitamos la unidad de la izquierda para frenar el ajuste, los zarpazos reaccionarios y ofrecer una alternativa política independiente

 

MANUELA CASTAÑEIRA CONVOCA A CONFERENCIA DE PRENSA DONDE REALIZARÁ IMPORTANTES ANUNCIOS

Terminado el G-20, Macri aparece exhultante. Todo porque Trump y Xi Jin Ping acordaron una “tregua” que no resuelve su pleito comercial y porque la movilización de repudio a la reunión de los amos del mundo pasó sin disturbios.

Es verdad que podría haber sido una reunión de crisis, y no lo fue; que la organización del evento lució “prolija”. Pero ninguno de los problemas de fondo del mundo y del país está resuelto. Conforme pasen los días, el gobierno se despertará del “sueño” de la reunión con las celebridades mundiales. Además, frente a semejante militarización y despliegue represivo la movilización fue un éxito que sorprendió a propios y extraños por su masividad.

La realidad es que el de Macri es un gobierno fracasado que camina apoyado en dos muletas. Si no terminó desbarrancándose luego de un año de crisis permanente, es por el apoyo que logró, por un lado, del gobierno de Trump y el FMI y, por el otro, de la dirigencia sindical en pleno y el kirchnerismo. El apoyo de Trump, del Fondo y del empresariado es lógico debido a que Macri expresa un gobierno directo de los empresarios que busca darle una vuelta de tuerca a la explotación de los trabajadores combinada con la imposición de una agenda reaccionaria contra los derechos de las mujeres, represiva en materia de derechos humanos, etcétera.

Sin embargo, con estos apoyos al gobierno no le hubiera alcanzado: todo el año los Moyano, la CGT, el kirchnerismo en pleno, se movieron con la idea de asegurar la gobernabilidad cumpliendo un papel siniestro de garantizarle “sobrevivir” a un gobierno que estuvo de crisis en crisis; llamado a esperar al 2019.

Y es una ley también confirmada por el rol del PT en Brasil, entre otras fuerzas “progresistas”: si se le permite sobrevivir a un gobierno reaccionario, este puede estabilizarse y pasar nuevamente a la contraofensiva poniendo en riesgo más derechos de los trabajadores, las mujeres y la juventud, como se está viendo mundialmente.

Hoy el mundo se desplaza a extrema derecha: el gobierno de Trump, el de Xi Jin Ping en China, Putin en Rusia, la represión de Macron en Francia, la elección del extremo derechista Bolsonaro en Brasil (que puede poner en riesgo libertades democráticas elementales y de organización de los trabajadores), la emergencia de formaciones de extrema derecha como VOX en Andalucía, España, son expresiones de este fenómeno.

Pero también es verdad que desde abajo, desde las nuevas generaciones del movimiento de mujeres y la juventud, desde los trabajadores, emergen una y otra vez aires de rebelión popular para pararle la mano a los reaccionarios como estamos viendo en este mismo momento con el aun contradictorio movimiento de los “chalecos amarillos” en Francia, entre otros múltiples casos.

En el “medio” aparecen formaciones como la burocracia sindical y el kirchnerismo en la Argentina cuya meta es apaciguar las cosas: que le rinden pleitesía al calendario electoral; que se borran de luchas de enorme importancia como la marcha contra el G-20; que le quitan el cuerpo a peleas como la lucha contra el presupuesto de déficit cero; etcétera.

Estas son las coordenadas generales que deben determinar la política de la izquierda hoy. La izquierda argentina es una suerte de “cuarto actor” en la política nacional, pero permanece dividido.

El 2019 nos verá viviendo una suerte de “coyuntura mixta”: la crisis económica y social y las luchas se combinarán con la convocatoria electoral; convocatoria electoral que tanto el macrismo como los k esperan que “apacigüe las aguas”.

Sin embargo, es en el terreno electoral donde se juega hoy la representación política: la posibilidad que un sector de las masas trabajadoras eviten caer en la trampa del voto útil, en la idea de que todo es Macri o Cristina, y voten a la izquierda.

Macri no es Bolsonaro. Pero ensaya un nuevo giro a la derecha a partir de la sobrevida que le dieron los dirigentes sindicales y los k.

Por su parte, el kirchnerismo gira al centro para quedar bien con el empresariado. Hemos visto las vergonzosas declaraciones de Cristina llamando a “unir los pañuelos verdes y celestes”; así como a Kicillof diciendo que no son “enemigos de los empresarios”; que “el FMI no quiere dañar al país”…

Macrismo, peronismo federal y kirchnerismo son todas fuerzas patronales que, a pesar de sus matices, responden a los intereses de los de arriba.

Frente a esta situación, es un verdadero crimen que la izquierda clasista permanezca dividida: las luchas y las elecciones que se avecinan nos demandan unidad.

Es por esta razón que el próximo viernes 7 nuestra compañera Manuela Castañeira encabezará una importante Conferencia de Prensa en el contexto de nuestro VIII Congreso partidario para hacer un importante anuncio. Entre otros anuncios haremos un llamado a Luis Zamora y Autodeterminación y Libertad, así como a las fuerzas integrantes del FIT, a Néstor Pitrola, Marcelo Ramal y Nicolás del Caño, a que nos sentemos ya mismo a discutir las vías para la unidad de la izquierda.

La base programática general de dicha unidad está expresada tanto en los programas del Frente de Izquierda como en el de Izquierda al Frente por el Socialismo, la alianza que integramos el año pasado. Su punto de referencia debe ser claro: la más estricta independencia política de los trabajadores.

La unidad a la que aspiramos, no es el genérico “Frente Patriótico” que promueven desde Cristina Kirchner y Felipe Solá hasta el Movimiento Evita, la CCC y Grabois, el cual no significa otra cosa que atar a los trabajadores, las mujeres y la juventud al carro de los sectores patronales y la Iglesia Católica, sino un estricto criterio de unidad política de la izquierda y los trabajadores, sin ningún sector patronal.

En el seno de la izquierda tenemos muchas diferencias; no es nuestro intento soslayarlas aquí ni se pueden resolver mecánicamente. Por esto mismo nos expresamos en varios partidos. Sin embargo, es una obligación dar de una vez por todas un paso unitario: un frente único que se exprese en las luchas y las próximas elecciones fortaleciendo el polo independiente de la izquierda frente a las presiones que se adelantan de real politik y voto útil de parte de los k; la polarización en el fondo falsa entre Macri y Cristina.

Manuela Castañeira, acompañada por nuestras principales figuras políticas de todo el país, hará, entre otros, este llamado en nuestra Conferencia de Prensa. Un llamado que no haremos en el “aire” sino que ha sido anticipado por una serie de reuniones “informales” con algunas de las organizaciones de la izquierda, con las cuales esperamos volver a reunirnos a la brevedad, además de juntarnos con todo el resto del espectro partidario de la izquierda.

Invitamos entonces a todos los medios a acercase el viernes 7 a las 18.30 horas al Hotel Bauen (Av. Callao 360 – CABA) donde se realizará la Conferencia de Prensa para la acreditación. A las 19:15hs hablará Manuela Castañeira.

 

4 de diciembre del 2018, Comisión nacional de Prensa del Nuevo MAS

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