Por Sofi Awqay

 

En sus primeros años de formación, Leonardo da Vinci ingresó a la escuela de Andrea del Verrocchio, donde aprendió pintura, escultura, técnicas y mecánicas de la creación artística. Completó sus estudios a los 20 años, pintando un ángel en la obra de su maestro Verrocchio “El bautismo de Cristo”, introduciendo por primera vez en la historia del arte occidental una figura que no se dirige al espectador frontalmente, generando así el movimiento en la pintura. Junto al taller de Verrocchio, además, se encontraba el de Antonio Pollaiuolo, en donde Leonardo hizo sus primeros estudios de anatomía y, quizá, se inició también en el conocimiento del latín y el griego.

Años después en 1482, Da Vinci se trasladó a Milán, ciudad con la tecnología militar y las fabricaciones militares más avanzadas de la península. Es así que Leonardo llegó a trabajar con el duque Ludovico Sforza, siendo nombrado como ingeniero de la corteza​. Siendo así su ocupación principal la de ingeniero militar, sus proyectos abarcaron la hidráulica, la mecánica y la arquitectura. Hizo planos para canalizaciones de ríos e ingeniosos sistemas de defensa ante la artillería enemiga y llegó a diseñar el antecedente de los tanques de guerra modernos.

Habiendo recibido de Ludovico el encargo de crear una monumental estatua en honor de Francesco, el fundador de la dinastía Sforza, Leonardo trabajó durante dieciséis años en el proyecto del «gran caballo», que no se concretaría más que en un modelo en barro, destruido poco después durante una batalla. En lo concerniente a la pintura realizó dos obras esenciales en este periodo: La Virgen de las rocas y La última cena.

Leonardo da Vinci, colaboró con el matemático Luca Pacioli en 1496 en el escrito de “La divina proporción”. Leonardo argumentó que por medio de una juiciosa observación los objetos debían reconocerse en su forma y estructura para representarlos en la pintura de la manera más exacta. De este modo el dibujo se convertía en el instrumento fundamental de su método didáctico. Razón por la que Leonardo da Vinci teorizó su concepción del arte pictórico como imitación de la naturaleza en un tratado de pintura que no sería publicado hasta el siglo XVII y ha sido reconocido como el creador de la moderna ilustración científica. Según su criterio no debía existir separación entre el arte y la ciencia, como no la hubo en sus investigaciones, dirigidas de forma preferente hacia temas como la anatomía humana, la ingeniería y la astronomía, entre otras.

En 1499, con la caída del duque, Leonardo se trasladó a Roma. Y en 1506 volvió a Milán con sus estudios científicos cada vez más avanzados. Elaboró sus primeros bocetos del avión moderno, observando el vuelo de los pájaros, con el convencimiento de que también el hombre podría volar si conocía las leyes de la resistencia del aire.

Leonardo da Vinci, con 58 años, creía que para conocer los secretos del cuerpo humano había que estudiarlo desde todas las perspectivas. Así es como Da Vinci estudió anatomía utilizando cuerpos abandonados. Los cuerpos eran de criminales ejecutados o personas que morían sin ser reclamados por los familiares.

Leonardo también se dedicó a estudiar la anatomía del cuerpo de la mujer, cuando este era rechazado y negado por la sociedad, la religión y la comunidad científica. Dibujo el cuerpo femenino detallando incluso las varias fases del útero durante el embarazo.

El resultado es una serie de dibujos que aún siguen fascinando a artistas y científicos.

¿Qué fue el Renacimiento?

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Hacia el siglo XV la península itálica estaba dividida en varios estados independientes, gobernados por diferentes regentes que luchaban por ejercer el poder. Las ciudades más importantes estaban constituidas por Nápoles en el Sur, Roma en la parte del centro, Florencia, Milán y Venecia en el norte.

El Renacimiento Italiano (siglos XV y XVI) significó un paso adelante hacia la modernidad, dejando atrás el oscurantismo medieval. Fue el inicio de una nueva época, que puso fin a la Edad Media, hegemonizada ideológicamente por la Iglesia Católica y, concretamente, por el Papa romano. Inició la Edad de Oro de las bellas artes y el humanismo en todas sus más esplendorosas manifestaciones.

Los renacentistas lucharon por rescatar los valores y prácticas de la Antigüedad Clásica, y promover el antropocentrismo, el individualismo, el racionalismo  y el humanismo, donde por primera vez tras mil años el hombre pasó a ser el centro de todo. El movimiento renacentista creía en la razón como la principal forma con la que el conocimiento sería alcanzado.

Los gobernantes europeos y ciertas partes del clero se pasaron a apoyar financieramente a los artistas e intelectuales de la época con el objetivo de volverse más populares entre las poblaciones de las regiones. En este período, era muy común que las familias nobles encargaran retratos y esculturas.

El movimiento renacentista se difundió por toda Europa, durante los siglos XV y XVI. Fue un período de la historia europea marcado por un renovado interés por el pasado grecorromano clásico, especialmente por su arte.

El Renacimiento innovó en técnicas como el sfumato que se utilizaba para dar una impresión de profundidad, la perspectiva que en un dibujo simula la profundidad y los efectos de reducción, o el claroscuro que consiste en el uso de contrastes fuertes entre volúmenes, unos iluminados y otros ensombrecidos, para destacar más algunos elementos.

Leonardo da Vinci además de ser uno de los grandes pensadores de la historia, también fue parte de este movimiento, y sus obras constituyen uno de los aportes más ricos a la historia del arte.

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