Las mentiras del gobierno | La revolución de los aviones o el vaciamiento de Aerolíneas

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Editor en Jefe del portal IzquierdaWeb - Noticias de los trabajadores, las mujeres y la juventud.

Por Marcelo Buitrago

“Todas las líneas áreas que funcionan acá y la mayoría del mundo no requieren que los ciudadanos de ese país, en este caso los argentinos, pongamos plata todos los meses”. (Macri 8/11/18)

 

Ya es una costumbre que cuando Macri o sus ministros explican sus medidas, mientan. ¿Por qué iba a ser distinto ahora?

El “mundo aerocomercial” desregulado con el que macanea Macri se ve sacudido por una verdadera guerra declarada por Delta y United (las dos empresas aéreas más grande de USA) contra Qatar Airlines, Etihad  y Emirates, a quienes acusan de recibir “ilegalmente” subsidios de sus gobiernos por U$S 50.000 millones (1 ), para apoderarse del mercado aéreo mundial.

Como respuesta a ello, Emirates publicó un informe indicando que el gobierno yanqui ha  apoyado con más de 100.000 millones de dólares a su sector aeronáutico en asuntos como pensiones, protección en casos de quiebra o bancarrota, exenciones fiscales, garantías de préstamos o subvenciones directas.(2)

“Tres aerolíneas de dos países del tamaño de Carolina del Sur están tratando de hacerse cargo  de la aviación comercial internacional”, comienza un video de Delta donde demoniza a sus competidores por osar vender pasajes más baratos.

Dejemos esta guerra entre gigantes y volemos al pequeñísimo mercado aerocomercial argentino.

Desde su asunción, Guillermo Dietrich, el ministro de Transportes, anunció “la revolución de los aviones”, que según sus palabras consiste en: “hacer crecer Aerolíneas, lograr que vuelen más líneas aéreas y modernizar nuestros aeropuertos y tecnología” para duplicar las personas que vuelan en avión en el país.

En una nota de su página web personal(3) nos “informaba” que en los dos últimos años Aerolíneas sumó 47 nuevas rutas aéreas, de las cuales 40 conectan a las provincias entre sí, se sumaron 22 nuevos aviones, empezó a volar Avianca, Flybondi, Norwegian y… Ethiopian Airlines, que “tiene una flota maravillosa y moderna”. No hay muchas empresas de prestigio en el relato, pero esto sería la revolución de los aviones: que volar sea para todos.

Para “hacer crecer Aerolíneas” designaron a su frente a Isella Constantini, quien renunció a su puesto local como CEO de General Motors para embarcarse en el desafío. Eran los tiempos de la “excelencia en la gestión” contra las ineficiencias políticas. Cuesta creer tamaña ingenuidad en una ejecutiva de esta envergadura, pero pronto se chocó de frente con el rol asignado: descuartizar la empresa que venía a jerarquizar. Se ve que o el engaño o la tarea no le gustó y salió eyectada.

Y a partir de allí pasamos al verdadero objetivo para que haya más vuelos: la entrada de empresas Low Cost, entregándoles rutas de cabotaje rentables, (Córdoba, Salta, Bariloche, Neuquén, Iguazú, Mendoza) dejándole a Aerolíneas el “monopolio” de las rutas no rentables pero vitales para la conexión en un país de nuestras dimensiones: Aerolíneas y Austral vuelan a siete provincias que a ninguna línea aérea comercial le interesa llegar.

Pero como la mayoría de las nuevas rutas “baratas” apuntan a las ciudades del interior, con  vuelos que no pasan por Buenos Aires, centralmente por el nuevo nodo de Córdoba, entra en escena la modernización de los aeropuertos para poder incorporar más volumen de tráfico al operado antes  por Aerolíneas, gasto a cargo del Estado Nacional.

Como Buenos Aires sigue siendo la Capital, el Estado Nacional invirtió sus millones para habilitar en forma comercial el Aeropuerto de El Palomar para Flybondi. Te pongo un aeropuerto de salida, te amplío los de destino, te ofrezco las rutas rentables sin que te tengas que hacer cargo de las que no lo son, y ahora competí con mi empresa, donde el personal está sindicalizado y no le puedo imponer las condiciones de trabajo que vos sí podés porque no la permitís. Además,  la  tengo que subsidiar para que vuele donde vos no querés, y siga siendo una de las empresas áreas más seguras del mundo(4): este  relato imaginario sólo se explica desde la perspectiva del gobierno de los CEOs, donde desarrollo y ganancia empresarial son sinónimos, y “que todos vuelen” por empresas privadas.

En medio del paro de los empleados de Aerolíneas, luego de la suspensión de 350 trabajadores, el mismo Dietrich salió por los medios a advertir que Aerolíneas podría sufrir un achique.

Olvidándose de lo que nos decía en su página web sobre “la revolución” en abril, ahora en su rol de reventar a los huelguistas “la empresa tiene 18 rutas más” (contra 47 que decía en abril) y “ocho aviones más” (¿no eran 22?) “pero hay que trabajar juntos… en mayor productividad. Si la respuesta es no, inevitablemente llegaremos a un achique de la compañía”. Por lo que el año que viene hay dos aviones que se devolverían porque “un piloto de Alitalia duerme una noche cuando viene a Buenos Aires y el piloto de Aerolíneas duerme tres noches en Roma y así es muy difícil competir”.

Así que el problema de Aerolíneas sería que sus pilotos duermen mucho en Roma; (la amenaza no  deja de tener un eco a la consigna menemista “ramal que para ramal que cierra”). Queda claro que si la flexibilización se lleva puestos a los máximos responsables de la seguridad de un  vuelo, lo que les puede esperar al resto de la tripulación y al personal de tierra: el modelo “low cost” se basa centralmente en la prohibición de sindicatos para flexibilizar el trabajo, algo reconocido por Dietrich: “en las nuevas empresas los empleados no quieren (no pueden) formar parte de los sindicatos porque saben que son parte del problema”. Lo que repercute inevitablemente en la seguridad: recientemente Ryanair, la más grande de todas, despidió a seis tripulantes por una foto  que escenificaba las condiciones de descanso de “24 tripulantes (16 de cabina y ocho pilotos) que  durmieron 13 horas en la sala de tripulaciones, del aeropuerto de Málaga, ya que la compañía no les facilitó alojamiento, por lo que realizaron su descanso mínimo en esas condiciones”.(5)

Esta amenaza directa al levantamiento de una de las dos rutas a Europa se suma al levantamiento ya realizado de la ruta a Barcelona, dejándosela en bandeja a Iberia; de los vuelos internacionales que se ocupe otro, aunque en este aspecto los “revolucionarios” no tengan mucho para mostrar al margen de los vuelos a Londres de Norwegian, de Edelweiss Air a Zurich y de Ethiopian a África, United incorporó un vuelo diario a New York.

El argumento que sería “inaceptable que Aerolíneas siga recibiendo plata de los argentinos” es falaz por el lado que se lo mire. La integración social, económica y cultural del país no puede estar sujeta al criterio absoluto de la ley del valor. Y esta no es una originalidad marxista. La economía convencional ha creado el término “precio político” para referirse a aquellos casos en que los precios de los bienes y servicios no se determinan por un criterio de rentabilidad, sino teniendo en cuenta otros criterios, sean sociales, económicos o políticos: la vía férrea que llegó a La Quiaca hace un siglo no lo hizo porque el número de boletos a venderse fuese rentable.

Esto no es algo que desconozca Macri: es el criterio que usa para pagar el gas de Vaca Muerta  US$  7,50 el millón de BTU, muy por arriba del precio de mercado (a Bolivia se le paga U$S 6). Claro que como aquí es una empresa privada “fuente de toda riqueza” en el credo PRO, esto ya no sería inaceptable sino imprescindible.

Por el contrario, Macri ha ido reduciendo los subsidios otorgados a Aerolíneas Argentinas cada año, pretendiendo llegar a cero en 2020. Para 2019, el Presupuesto Nacional prevé aportes por $ 1.600 millones, mientras que en 2018 el aporte inicial fue de $ 1.800 millones, llegando a $ 3.600 millones a setiembre, es decir más del doble que para el año que viene: el proyecto es vender activos y tomar deuda para tornarla inviable.

Así se deshiciera Macri de Aerolíneas, eso no significa que no se “gastará más plata de los argentinos”, porque la inversión en aeropuertos, tecnología y seguridad que aporta el Estado Nacional que permite el funcionamiento de las aerolíneas privadas seguiría existiendo. Claro que desalojada del centro de la escena, el volumen de pasajeros que transporta quedaría disponible para los amigos del gobierno, una simple redistribución de la torta. Y Formosa, Catamarca y Viedma que se jodan. Otro globo macrista.

 

1 https://www.youtube.com/watch?v=yAv8L2ki8BU. Delta: our future.Our fight

2 https://www.clarin.com/mundo/guerra-abierta-aerolineas-unidos-paises-golfo_0_SkPzhDGmf.html

3 http://www.guillodietrich.com/que-es-la-revolucion-de-los-aviones/

4 www.telam.com.ar/notas/201501/91141

5 https://elpais.com/economia/2018/11/07/actualidad/1541588085_282305.html

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