La política de la izquierda revolucionaria

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Editor en Jefe del portal IzquierdaWeb - Noticias de los trabajadores, las mujeres y la juventud.


Por Ale Vinet

Es sobre las coordenadas analizadas en los dos artículos anteriores, que se desarrollaron las intervenciones de la izquierda revolucionaria.

La política de la corriente más importante del trotskismo europeo, el Secretariado Unificado (IV Internacional), ha sido de apoyar las organizaciones de centroizquierda que ya describimos. En el caso de España, Izquierda Anticapitalista, sección del SU, estuvo a la cabeza de la creación de Podemos. La diputada electa Teresa Rodríguez, segunda de la lista, es militante de ese partido, y varios de los dirigentes centrales de Podemos son de IA[[1]].

Con respecto a Syriza, la posición es la misma. A pesar de que la sección oficial griega del SU –la OKDE-Spartakos– es parte de la coalición Antarsya, la dirección del SU apoyó a Syriza en las elecciones de 2012. Frente a las elecciones europeas, no ha publicado una declaración oficial. Pero no deja de ser significativo que haya aceptado a Kokkino como sección simpatizante y a DEA como invitada permanente, dos organizaciones que integran Syriza.

Esta orientación se ve confirmada por su política en Francia. El NPA se presentó solo, obteniendo el 0,3% de los votos a nivel nacional. Sin embargo, eso no fue producto de una política independiente de la dirección mayoritaria. Al contrario, el NPA hizo un llamado al Front de Gauche para hacer listas comunes, que éste rechazó. La “soledad” fue más bien impuesta por las circunstancias, y la política de la mayoría del NPA es la de reeditar en Francia otra Syriza.

La política del SU es, entonces, la misma que viene llevando desde hace más de una década: construcción de partidos “amplios”, sin “delimitaciones estratégicas” claras, con un acento fundamental en lo electoral Es esta política la que llevó a la disolución de su sección portuguesa en el Bloco de Esquerda, o a la crisis de su sección italiana.

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Lo más significativo para la izquierda revolucionaria es la política de Antarsya en Grecia. Más allá de las enormes presiones a las que están sometidos por el peso de Syriza, los militantes revolucionarios de Antarsya han decidido de levantar una voz independiente en las elecciones europeas, contra los planes de austeridad, y por la salida de la UE y del euro. Alcanzaron así en las elecciones regionales el 2%, y en las europeas menos del 1%.

Más en general, los camaradas de Antarsya se proponen la construcción de una organización revolucionaria, independiente, que se centre en las luchas de los trabajadores y no en las elecciones, con un programa claro de ruptura con la UE y el euro. En este sentido, se han delimitado claramente de Syriza, tanto en las elecciones generales de 2012 como en las europeas de ahora.

Por las razones que expusimos anteriormente, consideramos que el apoyo a las organizaciones de electorales centroizquierda sólo puede llevar a un impasse. Se trata de los mismos sectores que durante años sostuvieron que Chávez había abierto “la vía al socialismo”, y que hoy día son incapaces de explicar la crisis de Venezuela. No hay “atajo electoral” posible en lo que respecta a la construcción de las organizaciones revolucionarias. Se trata, por el contrario de una dura pelea cotidiana, de lenta acumulación, que solo puede realizarse mediante la participación activa en cada una de las luchas contra el ajuste.

En ese sentido, defendemos la construcción de organizaciones revolucionarias independientes, claramente delimitadas de Syriza, Podemos, el Front de Gauche y demás expresiones del reformismo europeo, que se limitan perspectivas puramente electorales.

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Por el contrario, de lo que se trata es construir la lucha en las calles contra el ajuste, y apostar a implantarse en los sectores centrales de la clase trabajadora. En ese sentido, la política de Antarsya es un punto de apoyo y un ejemplo a seguir para los revolucionarios. No podemos sino saludar la intervención de los compañeros, y seguir apostando a la construcción de fuertes organizaciones revolucionarias de vanguardia, que se propongan relanzar la pelea por el socialismo en este comienzo de siglo convulsionado por la crisis capitalista internacional.

 

[1] En Lucha, sección española de la IST, impulsada por el SWP británico, también forma parte de Podemos.

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