Cuarentena

La Plata: ejemplos de negligencia del Estado frente a la pandemia

Por lo pronto, la cuarentena de Alberto Fernández estaría logrando “aplanar” la curva de contagios y evitar un incremento explosivo de los mismos, que haría colapsar al sistema de salud. Pero, ¿se podrían evitar más contagios? ¿Qué hace el gobierno cuando sí se producen?

M.C.

El Hospital Dr. Ricardo Gutiérrez, ubicado casi en el límite entre La Plata y Ensenada, fue noticia a principios de abril por la denuncia de dos de sus trabajadoras por la falta de elementos de protección personal y porque fueron ignoradas en la línea 148 cuando intentaron denunciar síntomas de covid y pidieron ser testeadas. Finalmente una de ellas fue en persona a la guardia de otro hospital, la testearon y dio positivo de covid19. Al trascender esta denuncia, el director del hospital, Cesar Fidalgo, aseguró a los medios que la institución contaba con todos los insumos y que cualquier contagio debía haberse producido en otro lugar, “por ejemplo otro hospital, ya que en salud es común tener 2 o 3 trabajos distintos”. Declaración que es, al mismo tiempo, una muestra del cinismo y la negligencia en la gestión de los hospitales y un reconocimiento de la precariedad laboral en el sector salud. Al 17 de abril eran ya 10 los contagiados entre el personal del Gutiérrez. Desde la municipalidad realizaron un “operativo de desinfección” y el secretario de salud, Enrique Rifourcat, respaldó públicamente al director del hospital. El director prometió testeos masivos para el personal pero esto no se ha concretado. Ya son 15 los trabajadores contagiados, el escándalo ha llevado al director a renunciar desde el 27 de Abrilv, y el problema de que no se cuida a los trabajadores de salud persiste.

En cuanto a las viviendas en las que se detectan contagios, la actitud del gobierno también es negligente. Reproducimos el testimonio de un inquilino del casco urbano de la ciudad en el que se detectó un caso a principios de Abril:

Un inquilino del edificio fue trasladado por el SAME como sospechoso de covid19 y a los dos días le dieron el alta porque el test le dio negativo. Pero dos días después, a la noche y sin aviso se desarrolló todo un despliegue del SAME en el edificio. Volvieron a internar al inquilino, ya que al final había dado positivo (aclararon que hubo un error). Cortaron la calle, trajeron varias ambulancias, y trabajadores con el mameluco blanco cubiertos de pies a cabeza desinfectaron los lugares comunes. Nos dieron un barbijo a cada inquilino, nos preguntaron si teníamos síntomas y nos hicieron firmar una notificación de que debíamos “permanecer en nuestro hogar sin contacto alguno con el resto de la sociedad por 14 días” y “ante la presencia de síntomas comunicarse a los teléfonos ya conocidos.” Que si no, podíamos ser “culpable de transmitir una epidemia y desobedecer a un funcionario, y recibir las penas de prisión correspondientes (Artículos 205 y 239 del Código Penal).”

Mirá también:  Manuela Castañeira: "los trabajadores manifiestan una enorme preocupación por su salud"

Al día siguiente el secretario de salud de La Plata Ricardo Rifourcat se comunicó y dijo que los que habíamos tenido contacto estrecho (haber estado a menos de 2 metros) con el contagiado debíamos cumplir cuarentena estricta, y los que habíamos tenido contacto menor debíamos aislarnos lo más posible pero podíamos salir una vez al día a hacer lo “estrictamente necesario, con el barbijo”. Que no se iba a testear a nadie y quedaba en cada uno definir qué tipo de contacto había tenido y qué medidas tomar.

Varios vecinos nos ofrecimos a alcanzar lo necesario a quienes habían sido contacto estrecho pero también hubo muchos que los responsabilizaron a ellos de la situación, tildándolos de “irresponsables” o “egoístas” por haber tenido vínculo con el contagiado o acusándolos de querer “romper la cuarentena” por plantear la necesidad de seguir trabajando. Por suerte estos vecinos no fueron despedidos y pudieron trabajar desde su casa, gracias a que algunos les alcanzamos las cosas que requerían. El secretario de salud volvió a comunicarse tiempo después para ayudar a algunos vecinos a denunciar a los contactos estrechos por las “faltas” mencionadas. Vinieron policías al edificio a advertirles que tenían causas y que, si había nuevas denuncias, los iban a detener.

Con estos ejemplos vemos los límites de la política sanitaria del gobierno. No se testea a las personas cercanas a los contagiados para saber rápidamente la magnitud del brote y actuar en consecuencia. Ordenan a los contactos del contagiado seguir la cuarentena en su vivienda habitual, juntando personas sanas con otras probablemente enfermas, a pesar de anunciar con bombos y platillos la incorporación de miles de nuevas camas a los centros de salud y a espacios reacondicionados como la República de los Niños. Dejan a las personas solas a la hora de abastecerse de alimentos y otras cuestiones básicas, así como para enfrentar cualquier problema laboral, en momentos en que las patronales responden al parate económico con despidos y reducciones de salario. Además, el abandono en que nos deja el gobierno, sumado a su discurso –amplificado por los medios masivos de comunicación- de que el resultado de esta lucha depende exclusivamente de las acciones individuales de las personas, fomenta la actitud reaccionaria del linchamiento, de hostigar y buscar reprimir a los contagiados y a aquellos que deben “romper la cuarentena” para ganarse el pan.

Ante este panorama, sin embargo, se puede dar pelea e imponer otro rumbo para salir de la crisis. Hay muchos ejemplos que nos marcan el camino. Los trabajadores del Hospital Belgrano se organizaron en asamblea, lucharon y consiguieron el testeo masivo y la conformación de un comité de crisis de los trabajadores para seguir peleando por los insumos que necesitan. Los trabajadores del frigorífico Penta también están luchando contra los abusos del patrón Bruzzese, y el gobierno que lo ampara. En las escuelas, las y los docentes solidarios le ponen el cuerpo a la repartición de alimentos y a la exigencia de partidas suficientes para todas las familias. Cotidianamente se hacen infinidad de ollas populares y colectas solidarias para los trabajadores de salud. La organización y la lucha frente a los abusos patronales incluso han empezado a trascender las fronteras, como demostró el paro internacional de repartidores.

Print Friendly, PDF & Email

Colaborá con la izquierda


Nuestra actividad se mantiene con el aporte solidario de los trabajadores, las mujeres y la juventud.

Suscribite para que podamos seguirte brindando la mejor información y análisis.

Me quiero suscribir




Recomendadas

Rebelión Antirracista en EEUU

Guerra, política y partido a la luz de la rebelión en EEUU

“La historia no funciona de manera tal que en primer lugar se imponen los cimientos, luego crecen las fuerzas productivas, las relaciones de fuerzas necesarias entre las clases se desarrollan, el proletariado se vuelve revolucionario, y luego todo esto se guarda en la hielera y se preserva mientras procede la preparación de un Partido Comunista, de manera que pueda alistarse mientras las ‘condiciones’ esperan y esperan; y luego, cuando esté listo, pueda arremangarse y comenzar a luchar. No, así no funciona la historia. Para la revolución se req...

Trabajadores

Las Rojas

Últimas noticias

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre