Estados Unidos

La crisis humanitaria en los centros de detención de inmigrantes de Trump

Crece la polémica internacional alrededor de las condiciones de detención de niños y niñas en la frontera de Estados Unidos. Se conocieron detalles de cómo es la vida de los menores y denuncian una grave crisis sanitaria en los Centros de Detención, la situación sale a la luz tras una visita realizada por  abogados, doctores y activistas a varios de estos centros.

Redaccion
Equipo de redacción del portal IzquierdaWeb.


El caso más difundido fue el de un centro ubicado en Clint, Texas, donde hay alrededor de 350 niños separados de sus padres,permanecen detenidos en condiciones inhumanas. La política migratoria del ultra reaccionario de Trump muestra el rostro más inhumano y cruel del imperialismo y una violación descarada de los derechos humanos a ojos vista de la “comunidad internacional”.

Los cientos de niños y niñas se encuentran encarcelados en las condiciones más aberrantes, como describía una de las abogadas que fue parte de la visita al Centro de Clint, EloraMukherjee, directora de Immigrants’ RightsClinic laEscuela de Derecho de Columbia, cuya primer frase de la entrevista que publicó The New York Times es: “Aquel lugar desprende un verdadero hedor” (“Thereis a strench”)[1].

Se denuncian condiciones de hacinamiento, celdas para 35 personas ocupadas por más de 100, incluso los baños se convierten en un lugar para dormir. Las condiciones de higiene y sus elementos mínimos no existen, no hay acceso a jabón, pasta de dientes, etc, mientras las autoridades arguyen falta de fondos y un colapso por el mayor arribo (detención) de inmigrantes que buscaban cruzar las fronteras al país del norte.

En lo que va del año estiman algunos medios de prensa que ya son 6 los menores muertos, y es de esperar que la cifra aumente en tanto no se reviertan las condiciones actuales. La abogada describía que muchos de los niños estaban enfermos, con gripe por ejemplo y no reciben tratamiento médico alguno, había varios que estaban aislados, y no tuvo acceso para ver realmente su estado o situación.

Las condiciones en que transcurren sus días esos niños/as, entre celdas o jaulas muestra cuan poco importan las vidas humanas para los gendarmes del capitalismo en sus variantes más revulsivas, como la que representa hoy Trump. Se describía así, en otro párrafo una conversación con uno de los niños confinados a las cárceles para inmigrantes: “Muchos de los niños dicen que tienen posibilidades de salir a jugar, pero dicen que no pueden hacerlo porque lo que hacen allí, es sólo tratar de sobrevivir”[2].

Mirá también:  Venezuela | Repudiamos el atentado con drones organizado por la derecha proimperialista

Cuentan los pequeños que es poca y no muy variada la comida que reciben, confiesan que muchas veces pasan hambre. Los más grandes cuidan de los más pequeños entre una población de niños, niñas y adolescentes encarcelados de entre 5 meses a 17 años, hay muchas madres jóvenes también. Los niños presos no pueden acceder a ropa limpia, o a ducharse desde el tiempo que llevan encarcelados, lo que en muchos casos son semanas. El riesgo para su salud es grande, incluso porque permanecen un tiempo que excede el estipulado por la ley nefasta para su detención. Se siguen abarrotando las cárceles y la situación se agrava con el correr de los días.

Estas personas están a merced de políticas que hacen ilegal a un ser humano, que al cruzar la frontera se transforma en un criminal y por ende no hay contemplación ni derechos humanos para él.  No importa si son quienes huyen juntos a sus padres y familias de la pobreza y expoliación,que son consecuencia de las condiciones que el capitalismo e imperialismo imponen, a una región del mundo que sufre la agudización de los problemas económicos y sociales, producto décadas donde los gobiernos y sus políticas neoliberales suman estragos.

Se impone la barbarie, porque es la respuesta que conocen los Trump y sus gobiernos títeres, junto a la derecha recalcitrante, se responde al creciente aumento de la migración proveniente, en este caso, de los países latinoamericanos con represión y cárcel incluso para niños y niñas.

Sin embargo por abajo hay respuesta, sobre todo de la juventud y las mujeres a estos ataques en sus distintas formas. Se abre entonces el debate, a partir de estas experiencias y realidades, sobre cómo trazar la  construcción de una alternativa, ante las consecuencias de la crisis de un sistema y las soluciones que proponen sus perros guardianes, aquellos que son los que realmente apestan. Cada una de los aspectos de las condiciones atroces a las que condenan a los niños, jóvenes migrantes, seres humanos que huyen de la barbarie en busca de un futuro,  sólo refuerza la certeza de que este sistema capitalista no va más.

Mirá también:  El Nuevo MAS se moviliza contra el golpe en Venezuela

 

 

[1]https://www.nytimes.com/2019/06/21/us/migrant-children-border-soap.html?action=click&module=News&pgtype=Homepage

[2]Idem

Print Friendly, PDF & Email

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre