burocracia sindical

La CGT, una vida de treguas

Los "dirigentes" que dejaron pasar la destrucción del salario, los tarifazos y los despidos anuncian que darán tregua al gobierno... otra vez. Los reclamos de los trabajadores nunca, pero nunca, están a la orden del día para la CGT.

Ana Vázquez
Redacción Semanario Socialismo o Barbarie.


“La caída de la productividad y la presión de los trabajadores para elevar el nivel de los salarios, sacudidos por la inflación del 53, hicieron que este fuera un tema recurrente en el discurso de Gelbard: ‘Nosotros no hemos de lograr salarios altos reales si no logramos un alto índice de productividad.(…)’”.

(Primer Congreso de Organización y Relaciones del Trabajo, José Ber Gelbard, El burgués maldito, María Seoane, P. 81)

 

El cepo también es al salario

“Somos parte del gobierno que viene”(1) dijo el titular de la CGT Daer en una reciente entrevista. La bronca y el dolor se nos atraganta con estas palabras del dirigente de la CGT y de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad. La bronca y dolor porque el señor que dice que el movimiento obrero va a acompañar a la gestión del recientemente electo presidente, Alberto Fernández, es el mismo dirigente que acompañó a Carlos West Ocampo, también dirigente de dicho gremio y contra el cual luchó denodadamente una vanguardia de luchadores intransigentes desde la década del 80 hasta la actualidad, tras el brutal ataque el año pasado contra la carrera de Enfermería, intentando arrebatarle su carácter profesional. Pelea en la que, desde ya, él estuvo ausente.

Pero tranquilicémonos, porque a los dos días, y en sintonía con las declaraciones del titular de UPCN de que “no vamos a pedirle un bono navideño ni de fin de año a Alberto (…)”, expresó: “Nadie puede pensar que dentro de un mes van a aumentar un 35% los salarios”. (Gestión sindical, 3/11/19)

Frases que harán historia, si las hay. Clarísimo, sr Daer. El cepo también es al salario. En la “mesa donde estén representados todos los sectores de la sociedad”, según insiste ud y el coro de ángeles que lo sigue, ninguno va a pedir un aumento de salario acorde a la inflación, como mínimo. Y menos que menos pedir la incorporación de todos los despedidos bajo el gobierno de Macri.

Mirá también:  Pignanelli esta nervioso por la lucha en Gestamp

Porque donde “estén todos” no vamos a estar los trabajadores representados realmente, sino más que por las máscaras de los sindicalistas “cara de piedra” que se acomodan de acuerdo a las circunstancias, con las medidas que encare el próximo gobierno.

Si hay alguna que favorezca nuestros bolsillos será producto de nuestra lucha, de nuestra persistencia en las denuncias, de nuestra exigencias de plan de lucha, como lo están haciendo ahora centenares de compañeros/as despedidos/as a lo largo y ancho del país, como los compañeros de la Línea 60, de la papelera Kimberley, del Hospital Posadas.

“Todos” le están abriendo las puertas (y las cuentas corrientes), aun a los que fueron parte del entorno cercano del gobierno de empresarios (el titular de la UATRE Ramón Ayala en primera fila).

Es la misma amabilidad la de los que se van y la de los que vienen porque los unen los mismos intereses: la vinculación con el Estado, con el poder, con las recaudaciones millonarias de sus cuotas sindicales y obras sociales no en beneficio de la vida y la salud de los trabajadores y sus familias, sino de sus bolsillos.

 

El viernes próximo una rosca más y siguen…

Los referentes de las centrales y los principales gremios tienen un cónclave decisivo este viernes con la presencia de Alberto Fernández para acomodar las piezas del tablero. Aseguran su presencia la mayoría de los referentes de la Corriente Federal, como el bancario Sergio Palazzo y del agrupamiento MASA, como el dirigente de la Unión Ferroviaria Sergio Sasia y Antonio Caló de la UOM, junto con los secretarios generales de la CGT.

No sabemos si van a acomodar todas, siempre aparece algún díscolo reclamando (como Hugo Moyano que dice que no fue invitado). Pero lo que sí sabemos es que, aun con algún “aumentito” que nos tiren (se rumorea un aumento del 20% en los salarios de los trabajadores registrados a cuenta de futuros aumentos), van a avanzar hacia una concertación de gobierno-empresarios-dirigentes sindicales para garantizar las ganancias empresarias y no la defensa de nuestros bolsillos y conquistas. Como buenos socios del mercado capitalista que fueron, son y serán.

Mirá también:  ¿Sigue sin saberse qué hacen los dirigentes sindicales?

 

La bronca a la burocracia traspasó los poros de las boletas de “Algunos”

Algunos conocidos que tienen nombre y apellido: Luis Barrionuevo (Unión Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos) de Consenso Federal y Guillermo Pereyra (Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa) del Movimiento Popular Neuquino, por más que este último hizo campaña por el corte de boleta con el Frente de Todos, quedaron fuera del Congreso. El vendaval antiMacri lo dejó al primero por detrás (5%) de los votos en blanco (8%) en Catamarca y al segundo con un digno 22% en Neuquén que no fue suficiente para mantener su cargo de senador.

Fue un traspié electoral para aquellos que se creen todopoderosos. La fuerza de nuestras necesidades, convertidas en reclamos justos, les provocará seguramente otras inquietudes por las que tendrán que preocuparse. Porque éstas no las vamos a rifar porque nosotros no tenemos ninguna cuenta bancaria ni fondos especiales que cuidar, más que nuestra cuenta sueldo (los registrados) y nuestra heladera.

Nuestra ruta es la de los heroicos compañeros chilenos, de los jóvenes, las mujeres y trabajadores del mundo que salen a las calles a pelear contra la desigualdad, para que no nos roben el futuro.

Con Alberto presidente, esa agenda sigue estando en nuestras manos y no la vamos a entregar hasta que satisfagan nuestras necesidades y aspiraciones.

 

(1)Héctor Daer, Infogremiales, 1/11/19

 

Print Friendly, PDF & Email

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre