Macrisis

Jubilada intentó suicidarse producto del ajuste

Una jubilada decidió tirarse a las vías del subte en la estación Lavalle de la Línea C. No obstante, la maquinista logró frenar a tiempo y pudo evitar una tragedia. La mujer explicó, llorando, que no le alcanza para comer ni para los remedios y no quiere molestar a sus hijos. “Hay que remar un poco más, sin llorarla” te dice el presidente.

Ana Clío



La crisis que se sufre en el país producto del modelo económico que defiende, a capa y espada, el presidente Mauricio Macri, casi se cobra la vida de una jubilada. La mujer, ante la angustiante situación, se arrojó a las vías del subte por no poder comprar los medicamentos para hacerle frente a su enfermedad que tanto la aqueja y por no tener, siquiera, plata para comer. No obstante, según el presidente “Estamos en el camino correcto”.

El suceso tuvo lugar en el mediodía del martes en la estación Lavalle de la línea C, en Capital Federal, donde la conductora de la formación que llegaba al lugar logró frenar a tiempo y evitó una tragedia. “La ayudaron a salir de las vías el guarda del tren y el de la formación de enfrente, y pasajeros que se tiraron a las vías”, detalló la conductora de la formación, Paula Parisee. Tras ser rescatada, la mujer fue asistida por personal del SAME y posteriormente trasladada para recibir atención médica.

Es evidente que el episodio da cuenta de las políticas de hambre del gobierno nacional que recae sobre la clase económicamente activa en general, como lo es la población trabajadora y sobre la clase económicamente pasiva en particular, como son los jubilados.

Según la Defensoría de la Tercera Edad, el 1 de abril un jubilado necesita 30.524 pesos para cubrir su canasta básica, un número demasiado superior en comparación con la jubilación mínima, que es de 10.400. “Este monto continúa denotando un desfasaje con los haberes de alrededor de 2.500.000 jubilados y pensionados que perciben una remuneración mínima de 10.400 pesos”, aseveró Eugenio Semino perteneciente a esa entidad. A la vez, hay 1.3 millones de personas que reciben Pensiones No Contributivas y la Pensión Universal para Adultos Mayores, las cuales se ubican en 7.287 y 8.328 pesos, respectivamente. Por otra parte, también reportaron la suspensión creciente de tratamientos crónicos y hasta la toma de créditos para poder adquirir los remedios.

Los medicamentos y alimentos, que componen una parte sustancial de esa canasta, han tenido enormes aumentos que superan el ya alto índice inflacionario. Un reciente informe del CEPA estima que entre mayo de 2015 y febrero de 2019 los medicamentos se incrementaron en un 257% y  un 540% en el caso de los más consumidos por los jubilados, como los que se recetan para tratar la hipertensión y otras afecciones cardiovasculares.

Así las cosas, desde que se votó la reforma previsional aprobada en el Congreso en 2017, gracias al macrismo y el PJ, la jubilación mínima, que es la que percibe la mayoría, viene perdiendo de forma acelerada año tras año su capacidad adquisitiva, al punto que ya se reajustó un 172%.  Y esto no es todo. Tengamos en cuenta que el FMI y el gobierno plantean aumentar la edad jubilatoria, instaurando una fórmula de actualización todavía más regresiva y recortando aún más el monto inicial.

Mientras que el Presidente pide “remar un poco más, sin llorarla” y anuncia una medida de congelamiento de precios de algunos productos, que no es otra cosa que pan para hoy y hambre para mañana, mientras que, por su parte,  el jefe de gobierno porteño brinda contenedores de basura “inteligentes” de acceso restringido para que los hambreados no le afeen la imagen de la avenida Corrientes, la gente la está pasando verdaderamente mal.

Contra esta precarización insoportable generada por el presidente, sus gobernadores y el FMI, que no hacen más que hambrear día a día a la población, necesitamos un verdadero plan de lucha que defienda los intereses de la clase trabajadora y de nuestros jubilados. Y para ello, la izquierda tiene que estar unida para ser una alternativa real. Macri no se aguanta más.

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