Héctor “Chino” Héberling: “Están los trabajadores diciendo que es necesario un Paro General”

    Compartimos la intervención de Héctor "Chino" Heberling en la III Jornada del Pensamiento Socialista, organizada por el Nuevo MAS, la Corriente Sindical 18 de Diciembre y la Agrupación de Mujeres Las Rojas. 

     

    “Bueno, yo voy a tratar de ajustarme al tiempo. Está bárbaro el panel y está bárbara la discusión. Es un orgullo estar con estos compañeros, incluso los que no pudieron venir. Este es un momento de entender qué es lo que está pasando, justamente para prepararnos para responder a esta situación. Pensemos que hace pocos meses, en octubre, este gobierno ganó las elecciones y se sintió envalentonado para ir por todo, por lo que vino desde el primer día. No pasó un mes y medio que fueron las jornadas de diciembre del año pasado, esa situación abierta en esa fecha ha continuado, pese a algunas coyunturas en las cuales aparentemente eso se estaba perdiendo. Eso es importante de señalar porque en este momento la coyuntura del país vuelve a estar en una encrucijada bajo la presión permanente de una crisis económica que se profundiza día a día y que tiene consecuencias como las que señalaba la compañera docente de Moreno. Parece estar abriéndose una nueva y profunda crisis política como la que ya vivimos durante diciembre, donde la dinámica más probable es que las luchas contra el gobierno peguen un salto. Un salto es un salto, no es más de lo mismo. Se está configurando un escenario donde se vienen duros enfrentamientos tipo 18 de diciembre. Lo del astillero es otro ejemplo de lo que se puede venir. El tema es que mientras que el gobierno no logre frenar la crisis económica, no imponga su agenda reaccionaria, tenemos que tener claridad, un poco en debate con otras corrientes de que las elecciones están muy lejos, tiene que todavía pasar la situación política por estos enfrentamientos y, de acuerdo al resultado de esos enfrentamientos podemos decir que puede haber una radicalización de la situación que ponga en jaque al gobierno o vamos a las elecciones. Eso todavía no está claro, no está para nada claro y, en todo caso, lo que queremos dejar sentado acá es que la Corriente 18 de Diciembre va a pelear para que se profundice esa situación de lucha contra el gobierno para llevarlo contra las cuerdas y que se abra otra situación, no estamos esperando las elecciones.

    La base material de esta situación es el deterioro creciente de las condiciones de vida de los trabajadores y los sectores populares, no voy a abundar en eso porque bueno, todos lo sufrimos, ¿no? La bronca de los trabajadores es inmensa, aumenta y de alguna manera es continuidad de lo que empezó a pasar en diciembre. Ahí empezó más claramente la ruptura con el gobierno. Ese es un dato importante porque hace a lo que tienen los compañeros en la cabeza, y el acicate de que cada día tenés menos plata en el bolsillo, podés comprar menos cosas y todo lo que pasa, empieza a taladrar la cabeza. La situación hasta ahora no se desmadró, no se fue a un enfrentamiento más generalizado, gracias a los servicios que la burocracia y la oposición patronal -sea k o peronista- le tiran el salvavidas todos los días al gobierno. En cada coyuntura en la que el gobierno empezó a estar mal tuvo el auxilio de la burocracia y del peronismo, llámese diciembre del año pasado, llámese crisis del dólar, llámese la del aborto. Y obviamente, a diferencia de lo que acabo de decir, la estrategia, la política de todos esos sectores es llevar todo a las elecciones. Por eso estamos en contra de esos sectores que quieren planchar las luchas y que hemos visto cómo lo están haciendo todos los días. El gobierno continúa su ataque, pero no le alcanzó, recurrió al Fondo Monetario y no le alcanzó. Pero hay un problema y es que no le alcanza porque los mercados han perdido la confianza porque no confían en que pueda llevar realmente adelante una derrota sobre los trabajadores. Porque la única manera de que el ajuste pase, de que el acuerdo con el Fondo Monetario pase, es que haya una derrota de los trabajadores. No le tienen confianza, nosotros tenemos confianza en nuestras propias fuerzas para quebrar el ajuste. Esta situación a su vez tiene no solamente problemas nacionales, sino que también, como hemos visto en los paneles anteriores de la situación mundial, hay una situación económica jodida en la que los países emergentes están en la lona, están sufriendo las consecuencias de la crisis internacional. No voy a abundar en la suba de tasas, de intereses, de la profundización del déficit fiscal, de la caída de la economía y el aumento de despidos, etc. es una rueda infernal de que cada día se está peor. Todo esto se traduce en una estabilidad política que alimenta una polarización. Esa polarización, que ya se venía dando, de alguna manera tuvo también un pico alrededor de un tema no directamente económico de crisis, sino que fue alrededor del tema del aborto donde la situación política se polarizó. Por un lado, fue un cachetazo la no aprobación de la ley, pero por el otro lado, justamente de polarización, hubo un inmenso movimiento de las mujeres acompañadas por la mayoría de la sociedad contra ese zarpazo reaccionario. El gobierno alimenta ese polo reaccionario, lo alimenta constantemente. De ahí viene todo este show de los cuadernos, que no solamente tiene el objetivo de meter presa a Cristina, sino que también se trata de tener un apoyo para su agenda reaccionaria, tener una base social que apoye el ajuste, la represión, no aprobar el aborto, etc. Toda esta agenda está claramente fogoneada por el gobierno.

    El problema está en que, por el otro lado, crece el otro polo, el polo de la lucha, el polo de la resistencia, el polo que combate y quiere la ley del aborto, no sólo para que sea ley sino para que sea efectivo, por eso pelean todos los días las compañeras. Este intento del gobierno tiene limitaciones, aunque está claro reconocer que la coalición reaccionaria es fuerte: está todo lo más granado de la burguesía, el imperialismo y el Estado en su conjunto detrás del gobierno. Por ahora, está bastante granítico el panorama. El problema está que lo trabajadores, como fue el caso del astillero, salieron a la calle y el tema es que cuando la clase obrera empieza a salir y tiene confianza en su propia fuerza puede ser un actor imparable. Puede ser. La causa de los cuadernos tiene poca incidencia, eso lo dicen hasta las propias encuestas que preparan ellos. Tiene poca incidencia porque el deterioro de las condiciones de vida es terrible y eso es lo que manda.

    En este marco, el operativo contención, como decía recién, está siendo rebalsado. La CGT llamó al Paro el 25 y se mandó a mudar. Ahora están los trabajadores de diversos sectores golpeándole las puertas diciendo que es necesario un nuevo Paro General. A pesar de esas direcciones han despuntado importantes luchas, tuvimos la de los mineros acá hace tres o cuatro meses cuando se hizo una marcha importante con el Posadas. Está la de Luz y Fuerza en Córdoba que también hay que reflejar porque es muy importante, está la de Télam, esa es por no decir justamente las que están pasando estos últimos días donde la caldera social empieza a meter mucha presión y empiezan los desbordes. Desbordes como lo del astillero, los desbordes como en Moreno que, producto de ese asesinato laboral salieron no solamente los docentes sino los alumnos también, los familiares, los vecinos de Moreno, todos salieron a protestar y pedir justicia por Sandra y Rubén.

    También tenemos que decir que no solamente el movimiento de mujeres ayuda a todo eso, sino que puede ser que entre en escena otro actor social que es el movimiento estudiantil, que ahora está despuntando sumarse a la lucha sobre la base del conflicto de los docentes producto de la rebaja presupuestaria. Ahí entramos un poco en las tareas, no solamente las tareas para nuestra Corriente sino también para toda la izquierda y la vanguardia. El planteo clave para la actual coyuntura es que no se puede esperar al 2019, lo estamos repitiendo desde hace meses en todos los sectores donde hay debate en la vanguardia. Y no solamente lo debatimos, sino que lo llevamos a la práctica, la pelea con el gobierno es ahora, porque la tarea del momento es alentar la irrupción por abajo. No hay que exigirle a la burocracia, es una cuestión secundaria en este momento porque está claro que están por frenar las luchas. La tarea es producir la irrupción, darle manija a la irrupción, a la pelea, de esa manera vemos que posiblemente alrededor de la discusión del presupuesto 2019 haya un nuevo embudo, se puede producir un nuevo diciembre el mes que viene en la discusión del Parlamento. Eso es lo que vinieron a decir los mineros y es la campaña que largamos de unidad de los estatales que están con despidos y atacados por el ajuste a Modernización:hoy la tarea es marchar al Congreso para pelear por el presupuesto 2019. Porque ahí va a haber que intervenir con todo en esa situación, porque existe la posibilidad de dejar malherido al gobierno, ese es nuestro objetivo, dejar malherido al gobierno. Porque eso podría producir realmente la posibilidad de abrir otro momento al que también nos jugamos, donde se ponga sobre la mesa la necesidad real de un nuevo Argentinazo, pero esta vez con mayor participación y centralidad de la clase obrera, con esos batallones que están dispuestos a la pelea cuando salen realmente a pelear por su futuro. Y también con mayor participación de la izquierda, que eso fue un déficit del 2001. La izquierda clasista tiene ese rol que cumplir ahora, que siente las bases también para una salida obrera y popular a la crisis. Ese es el desafío planteado y para eso estuvo este panel a disposición de esa lucha.”

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