Impactante recital de Roger Waters en el estadio único de La Plata | “Stay human”*

En la noche de ayer, martes 6, Roger Waters (ex Pink Floyd) volvió luego de su última visita hace seis años en el marco del tour “Us + Them” (nosotros y ellos). En su primer show en el estadio único de La Plata deslumbró al público con un despliegue musical y visual que excitaba todos los sentidos. Junto con eso desplegó un fuerte contenido político de denuncia al neo fascismo que hoy recorre Latinoamérica, a los gobiernos reaccionarios como el de Trump y sobre todo al Estado genocida de Israel. La palabra “Resist” fue el hilo que guió todo el show.

 

Por Paula Abal y Sofía Awqay

En la noche de ayer, martes 6, Roger Waters (ex Pink Floyd) volvió luego de su última visita hace seis años en el marco del tour “Us + Them” (nosotros y ellos). En su primer show en el estadio único de La Plata deslumbró al público con un despliegue musical y visual que excitaba todos los sentidos. Junto con eso desplegó un fuerte contenido político de denuncia al neo fascismo que hoy recorre Latinoamérica, a los gobiernos reaccionarios como el de Trump y sobre todo al Estado genocida de Israel. La palabra “Resist” fue el hilo que guió todo el show.

Haciendo uso de un complemento de sonidos que te trasladaban a los 70 y un despliegue visual que combinaba arte y mensaje, dejó claro que la cultura y sus representantes pueden ser también parte de una expresión de resistencia ante la derecha a nivel mundial, expresando un sentimiento muy vivo en la juventud en pos de terminar con las injusticias de este mundo. Son pocos los artistas que se comprometen con causas concretas, como Roger Waters lo hace con la resistencia palestina o los desaparecidos y asesinados bajo dictaduras militares. Denunciando no sólo conceptos, sino personas y casos concretos, enfrentando a gobiernos como el de Trump o Bolsonaro y al Estado genocida de Israel.

Junto a 40 mil personas generó momentos donde las emociones entre la banda y el público se fusionaron. Uno de esos momentos clave fue cuando sonó “Another Brick in the Wall” interpretado con un coro de chicos de Florencio Varela (Buenos Aires). Allí se expresaron las propias luchas y broncas más sentidas. Hacia el final del tema estalló el estadio contra el gobierno de Macri coreando el hit #MMLPQTP. Luego lo siguió un corte de veinte minutos donde se enumeraron en las pantallas los diversos lugares de resistencia y contra quiénes hay que resistir. El público aplaudía con las frases sobre la pantalla que más se sentían propias, contra el neofascismo, el antisemitismo, los crímenes de guerra, contra la relación de la Iglesia y el Estado, contra las fuerzas policiales, contra los cerdos burgueses, etc.

Luego, cuando comenzaron a asomar las chimeneas de la famosa usina de la tapa del disco “Animals” con “Dogs” y “Pigs”, el público volvió a estallar en gritos. Waters con una máscara de un cerdo muestra un cartel con la frase “Pigs rules the world” (los cerdos dominan al mundo) que cambió por el de “Fuck the pigs”, mientras en la pantalla se veían imágenes y frases de denuncia contra el presidente de los EEUU que terminó con la frase: “Trump es un cerdo”. Otro momento donde estalló el público, fue cuando aparecieron una lluvia de billetes volando sobre la pantalla con “Money” de “Dark Side Of The Moon”, marcando una fuerte denuncia al sistema capitalista y a sus líderes mundiales como Putin, Trump y Kim Jong-un, que abrió el fragmento más político del show y un cierre impactante con imágenes del bombardeo de Hiroshima en la Segunda Guerra Mundial y con el mensaje: “Nadie gana en este mundo”

Cerca del final, una sensibilidad invadió el estadio cuando Waters, hablándole al público, mencionó a las madres de los soldados caídos en la guerra de Malvinas e hizo sonar los acordes de “La memoria” de León Gieco para recordar a los caídos en la guerra y a los desaparecidos de la última dictadura militar. Waters conecta con el público planteando que a los desaparecidos no hay que olvidarlos y hay que continuar denunciando a los genocidas. Esa lucha es una conquista social contra el Estado represor, los militares y por los derechos democráticos que ya es parte de la memoria histórica de esta nueva generación. Luego sonó “Mother” de “The Wall”, dedicada a las Madres de Plaza de Mayo: “Esto es para las Madres y para mi mamá”. Este momento tan emocionante concluyó con “Comfortably Numb”, que le dio fin al primer show en Buenos Aires de Roger Waters.

Finalmente, no queremos olvidarnos de mencionar a la banda de soporte, Puel Kona, una banda mapuche que mezcla su lengua con el castellano al ritmo del ska y reggae, que desde el primer tema aparecieron con pañuelos verdes en la muñeca y exigiendo basta de persecución al pueblo mapuche y justicia por Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, junto a otros reclamos populares y sentidos por el gran público presente.

Roger Waters le escapa a la idea de que los artistas sólo se dedican al arte, y denuncia la barbarie de este sistema que muy pocos se animan a denunciar, siendo parte de una expresión que recorre el mundo, y lo hace música. No queremos ser otro ladrillo en la pared.

 

 

 

*”Manténganse humanos”, lema inscripto en el cerdo volador que lanzó sobre el estadio durante la interpretación de “Pigs” (cerdos).

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