Hace falta ser cincuenta mil docentes en la gobernación de Vidal

Por Martiniano Massacanne, delegado docente del Suteba La Plata y de la Lista Gris Carlos Fuentealba

Hace dos semanas la docencia vivó días de mucha intensidad. Empezamos con un paro de 48hs de CTERA que fue continuado por la Lista Multicolor, que mostró que había ganas y disposición para seguir un tercer día. La docencia tenía bronca y realizó 72hs de paro, mostrando en la última jornada un nivel de acatamiento realmente alto, incluso en algunos distritos donde no dirige la Multicolor. El jueves los docentes se preguntaban cómo seguir la lucha, ya hartos de paros aislados, y viendo que la conciliación hacía que los sindicatos siguieran muchos días sin hacer nada.

La bronca docente se explica por la falta de aumentos y la constante subida de los precios; el adelanto del cobro fue visto como una provocación, ya que ahora debemos esperar 45 días para volver a cobrar. Este enojo que se acumula y se comienza a sacar la conclusión de que con los alumnos en el aula no se puede negociar; que los paros aislados solo sirven para que nos descuenten.

Mientras todo esto se gestaba, ocurrió la tragedia evitable de Moreno, que se llevó la vida de Sandra y Rubén. El dolor y la conmoción recorrió las escuelas de toda la Provincia y miles y miles salimos a las calles por Justicia por los compañeros y a señalar que no se trataba de un accidente sino que tenían responsables políticos: el Ministro Sanchez Zinny y la gobernadora Vidal.

La bronca fue tremendamente masiva, ya que la docencia percibió que esa escuela podía ser cualquier otra, incluso, que nos hemos acostumbrados a trabajar en condiciones peligrosas. La mayoría de las escuelas tienen algún problema: perdidas de gas o problemas de electricidad, que todos sabíamos que podía terminar como en Moreno (o peor, pues solo por minutos ese comedor no estaba lleno de chicos). Lamentablemente, este hecho terminó de llenar el vaso de la impaciencia y los docentes decidimos tomar el asunto en nuestras manos. Hicimos un paro masivo en la provincia el viernes e incluso, frente a la incertidumbre de cómo seguir, el lunes se cerraron escuelas donde las condiciones no están dadas para garantizar una mínima educación.

Frente a esto, los sindicatos lograron recuperar terreno. Con el paro del viernes y las frases altisonantes, se reposicionaron luego del acatamiento (disimulado) de la conciliación obligatoria. Pero después del viernes no propusieron nada. Únicamente aclararon que no sólo los directivos podían suspender las clases ante problemas peligrosos e hicieron algún que otro llamado a cerrar las escuelas que no estén en condiciones. Es decir, luego del paro masivo, la salida de los sindicatos fue que cada escuela se arregle como pueda: no se ofreció una respuesta colectiva, no se hablo de marchas, ni de paros, sino de que cada escuela que tenga problemas haga lo que pueda.

Hoy más que nunca hay que exigir justicia por Sandra y Rubén, y para ello, es necesario una marcha con paro a la gobernación. Sabemos que el culpable de esto es el gobierno provincial, que permite que las escuelas estén en estas condiciones, mientras le quita retenciones al campo, mineras y demás. La docencia está procesando ésto y advirtiendo que Vidal gobierna contra nosotros.

Print Friendly, PDF & Email

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre