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Estados Unidos y Puerto Rico: una relación colonial

La rebelión boricua puso de nuevo en el debate público internacional el debate sobre el carácter colonial del sojuzgamiento de Puerto Rico por los Estados Unidos.

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Editor en Jefe del portal IzquierdaWeb - Noticias de los trabajadores, las mujeres y la juventud.
Laui Roja


En Puerto Rico se viven intensas horas, jornadas de movilizaciones inmensas que echaron al gobernador Roselló. Analizamos la historia de dominación colonial de los Estados Unidos sobre la isla.

Sojuzgamiento colonial: Estados Unidos, Puerto Rico y Cuba

Actualmente Puerto Rico es un Estado Libre Asociado (ELA) de Estados Unidos, un estatus que ha causado frecuentes resquemores a lo largo de los años entre su población.

La relación de EEUU y Puerto Rico viene de larga data, desde la guerra hispano-estadounidense. El país imperialista, como lo hizo con Cuba a través de la Enmienda Platt, en Puerto Rico asumió el control político, económico y territorial de la isla.

En el caso cubano, la República neocolonial nació con un apéndice en su constitución, impuesto por los Estados Unidos, que daba derecho a ese país a intervenir en los asuntos internos de la isla cuando a su juicio “la situación lo justificara”. Así como en toda América Latina y en particular en América Central, Estados Unidos se convirtió en el gran árbitro de la situación política, podía hacer y deshacer, poner y sacar a los mandatarios como quisiera. Así, la Enmienda Platt se convertía durante las primeras décadas de la República en una garantía contra la presión popular y la posibilidad de revolución. Quien estuviera al frente del  estado cubano estaba a salvo de cualquier revuelta, ya que gracias a ese instrumento/apéndice de la Constitución, EEUU podría intervenir en los asuntos nacionales de la isla. Ejemplo de esto se da en 1906 a raíz de un fraude electoral de Tomás Estrada Palma. Estados Unidos ocupa la isla hasta 1909 para defenderlo.

Puerto Rico, la constitución de 1952

La constitución aprobada en 1952 es el documento que hace formalmente de Puerto Rico un Estado Libre Asociado de EE UU. Debido a que el país caribeño no es un territorio incorporado a la potencia del norte, con esa legislación está compelido a adherirse a los postulados de la Constitución yanqui por una cláusula de supremacía y a la legislación federal.

 

Esta Constitución fue ratificada en un referéndum el 3 de marzo de 1952, aprobado por el congreso de Estados Unidos y promulgada por el presidente Truman; que otorgaba  a los puertorriqueños a poder elegir a su gobernador mediante el voto popular. El 25 de julio se hizo por primera vez la bandera puertorriqueña, en conmemoración a la llegada de tropas estadounidenses en Puerto Rico en 1898

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Siendo los puertorriqueños “ciudadanos estadounidenses”, a diferencia de los demás estados de EEUU, Puerto Rico tiene un delegado en el Congreso que no tiene derecho a voto. Los partidos que se van alternando el poder son el Partido Popular Democrático y el Partido Nuevo Progresista de Roselló, que están asociados de manera directa o indirecta a demócratas y republicanos.

En el preámbulo, la constitución reza “Que consideramos factores determinantes en nuestra vida la ciudadanía de los Estados Unidos de América y la aspiración a continuamente enriquecer nuestro acervo democrático en el disfrute individual y colectivo de sus derechos y prerrogativas; la lealtad a los postulados de la Constitución Federal; la convivencia en Puerto Rico de las dos grandes culturas del hemisferio americano; el afán por la educación; la fe en la justicia; la devoción por la vida esforzada, laboriosa y pacífica; la fidelidad a los valores del ser humano por encima de posiciones sociales, diferencias raciales e intereses económicos; y la esperanza de un mundo mejor basado en estos principios.» (Preámbulo Constitución 1952)

Reafirmando la primacía de Estados Unidos frente a Puerto Rico, en el artículo 1, Sección 1 Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, sostieneSe constituye el Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Su poder político emana del pueblo y se ejercerá con arreglo a su voluntad, dentro de los términos del convenio acordado entre el pueblo de Puerto Rico y los Estados Unidos de América.

Luego de una sentencia judicial de 2015, la isla es un territorio de EEUU que está sujeto a la autoridad y poderes plenipotenciarios del Congreso yanqui.

Plebiscitos en Puerto Rico

Desde la puesta en vigencia de la Constitución de 1952 se realizaron cinco plebiscitos. En 1967, 1993, 1998, 2012 y 2017

En todos ellos se presentaron tres opciones: convertirse en estado de EE.UU., seguir como Estado Libre Asociado o declararse una república independiente. En las cuatro primeras oportunidades, el apoyo a seguir siendo un ELA o convertirse en el estado número 51 de EE.UU., denominado «estatidad», fue mayoritario. En el plebiscito que tuvo lugar hace cinco años la mayoría de votos válidos favoreció a la opción de convertirse en un estado de EE UU, aunque un 30% de los votantes depositó una papeleta en blanco o inválida. El resultado mostró la inexistencia de un apoyo popular ampliamente mayoritario a ninguna de las alternativas.

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La campaña por el plebiscito de 2017 a cargo el entonces recién asumido gobernador Rosselló intentaba que Puerto Rico fuera el estado 51 de EE UU como solución al hundimiento financiero. La opción por la que votó el 97% de los votantes fue el de Estatidad, pero con una históricamente baja participación (22% del padrón electoral de 2,2 millones de ciudadanos)

El Partido Nuevo Progresista sostenía que integrarse en Estados Unidos como un estado más de pleno derecho es la solución a los problemas económicos y de desarrollo de la isla. En este caso, según este Partido, unirse a la primera potencia mundial supondría una inyección de fondos providencial y daría protección jurídica a la isla frente a sus acreedores. Ricardo Rosselló, hijo del exgobernador Pedro Rosselló, luego de conocerse el resultado argumentó que servirá para «exigir y reclamar a Estados Unidos el fin de la indigna relación colonial». «Hoy los puertorriqueños estamos enviando un mensaje fuerte y claro al mundo, reclamando la igualdad de derechos como ciudadanos americanos»

En la palestra de la oposición parlamentaria; por un lado, el Popular Democrático, partidario del estatus actual con retoques, y por el otro, el Independentista Puertorriqueño, defensor de la separación, le ha dado la espalda al plebiscito y no han participado en la campaña ni han llamado al voto.

Para que Puerto Rico se convierta en un estado yanqui debe haber un cierto apoyo dentro del Congreso de EEUU. Para poder llevar esto a cabo, debe realizarse una ley que se pronuncie al respecto. La mayoría republicana en el Congreso y Donald Trump no lo ven con buenos ojos porque supondría terminar con una relación de vasallaje colonial que da amplias ventajas de explotación sobre la isla sin que sus ciudadanos tengan derecho político alguno. Además, implicaría añadir al presupuesto del Gobierno federal  obligaciones con un territorio en vías de desarrollo y con gran necesidad de asistencia ya que un 46% de sus habitantes vive en la pobreza, el desempleo supera el 12% y el PIB per cápita es de 28.000 dólares, frente a los 53.000 de EE UU[1]. Si Puerto Rico se convirtiese en el estado 51, sería el más pobre de EE UU.

 

[1] Datos extraídos de https://elpais.com/internacional/2017/06/11/estados_unidos/1497205333_216772.html

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