Cine y Política

Enmienda XIII: La esclavitud constitucional

El documental de la directora Ava DuVernay, explora el paso de la esclavitud a la criminalización sistemática de lxs afroamericanxs y el encarcelamiento masivo en Estados Unidos.

Martine Luxemburgo y Santiago Damiani

 

De esclavo a criminal con solo una enmienda

El título del film (13th en su inglés original) alude a la decimotercera enmienda de la constitución estadounidense, que proclamaba el fin de la esclavitud y servidumbre, a menos que se usara para condenar la actividad criminal. En un principio, el esclavo fue la mercancía privilegiada de los propietarios de las estancias y su reproducción era un bien valorado para aumentar el patrimonio del dueño. Con la abolición de la esclavitud, la opresión no se erradicó, sino que tomó nuevas formas: la cúpula política de la nación utilizó el sistema legal y judicial para estigmatizar de criminal a lxs afrodescendientes y privarlxs de su libertad.

En la etapa posterior a la guerra de secesión (principalmente en los estados del Sur), lxs recientemente libres esclavxs afroamericanxs fueron víctimas de políticas legislativas que promovían su encarcelamiento por delitos menores – tales como ser pobres, arrojar basura o “vagabundeo”–, para luego ser forzadxs a trabajar en campos de cultivo o en construcción de rutas. Una vez entrado el s. XX, hubo que afrontar las leyes de segregación – llamadas Jim Crow – para suprimir la participación política negra. De esta manera, lxs afrodescendientes eran, legalmente, ciudadanxs de segunda, teniendo que viajar en los asientos del fondo en el transporte público, asistir a edificios gubernamentales en mal estado, etc. Gracias a los movimientos populares de los 60, como el Movimiento por los Derechos Civiles, liderado por Martin Luther King Jr., la segregación racial fue oficialmente abolida en 1965.

Sin embargo, las presidencias de Richard Nixon y luego Ronald Reagan comenzaron la denominada “guerra contra las drogas”, creando una campaña de persecución dirigida a la población negra y a los movimientos civiles de izquierda. Así, la criminalización de la comunidad afrodescendiente, estaba justificada por el consumo de drogas que, aunque era un problema real, fue considerado una cuestión legal y una problemática militar. De esta manera, la tasa de encarcelamiento en EE.UU subió dramáticamente a casi 400 presxs cada 100.000 habitantes a fines de los 80.

En 1994, el proyecto de ley contra el crimen (Crime Bill), del demócrata Bill Clinton, no hizo más que contribuir a esta situación. El acta promovía la mano dura, la construcción de más cárceles y sentencias más largas, e incluso amplió la lista de crímenes a los que se le podía aplicar pena de muerte.

Además de los intereses políticos detrás de todos estos años de criminalización sistemática, se esconden intereses económicos y empresariales: los dueños de las cárceles privadas son un factor importante, dado que buscan mantener sus prisiones llenas para poner a trabajar a los presos bajo su mando y el de otras empresas como Walmart, Coca-Cola, Kraft Foods, etc., bajo el amparo de ALEC (una organización de corporaciones que promueve y financia políticas conservadoras).

El documental llega hasta el día de hoy, donde el 25% de la población carcelaria del mundo está en Estados Unidos, y enseña que la criminalización y violencia policial que sufren las poblaciones negras y latinas continúa siendo un estigma.

 

Ava DuVernay, una artista en ascenso

Con este film en el año 2016, la directora Ava DuVernay[1], realizó su tercer documental y su sexta producción. Ha sido la primera mujer afroamericana en ganar premios en distintos festivales, siendo relevante sus nominaciones al Premio Oscar a Mejor Película por Selma (que narra las marchas por los derechos civiles de Martin Luther King) en 2014; y 13th a Mejor Documental Largo. Con apenas 47 años, queda claro que la realizadora tiene mucho más para darnos en los años venideros, posicionándose como la directora afroamericana más laureada e importante de la actualidad.

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En cuanto a la estructura del film, va ofreciendo entrevistas a activistas, políticos, profesores y figuras públicas Demócratas, Republicanas e independientes, junto con imágenes de archivo y animaciones explicativas. Estas últimas presentan una estética llamativa, en blanco y negro, emulando los uniformes presidiarios clásicos. Uno de los puntos más destacables es el uso de interludios con canciones de música negra de protesta, expresando y denunciando todas las penurias a las que fueron sometidxs a lo largo de la historia. Esta excepcional banda sonora la componen clásicos del góspel, blues y hip hop, con artistas del calibre de Nina Simone, Public Enemy, Usher,entre otrxs.

Angela Davis: una vida atravesada por la raza, el género y la clase

Otro elemento que resulta sumamente enriquecedor en el documental es la participación de Ángela Davis: activista afroamericana feminista y política marxista. Inició su militancia política participando del movimiento contra la guerra de Vietnam en los años 60, y en 1966 uniéndose  a las Panteras Negras, una organización nacionalista y socialista integrada por miembros de la comunidad afrodescendiente, la cual surge ligada a la necesidad de autodefensa, como respuesta ante la persecución policial sistemática. Esta organización era considerada una amenaza contra el orden (racista) establecido, por lo que el gobierno llevaba adelante un espionaje para investigar a sus líderes e integrantes, lxs cuales eran detenidxs constantemente, brutalmente reprimidxs e incluso fusiladxs.

Además, cabe mencionar la militancia de Angela Davis en el movimiento feminista de EE.UU, el cual surge fuertemente ligado a la lucha por la abolición de la esclavitud y contra la discriminación racial. En palabras de Ángela, “…raza, género y clase son elementos entrelazados”. Por lo que la lucha contra el racismo debe ser vinculada directamente a la lucha contra el sistema capitalista y patriarcal.  Dicha idea se ve reflejada y es desarrollada en sus obras, donde también aborda particularmente la historia de las mujeres esclavas en EE.UU. Entre sus obras más destacadas se encuentran “Mujer, Raza y Clase”, “¿Las cárceles son obsoletas?”, “Mujer, cultura y política”, etc[2].

La doble cara del Partido Demócrata

Si bien Enmienda XIII presenta un contenido crítico respecto de la discriminación histórica intrínseca del sistema norteamericano, en el documental no se hace mención a las implicancias que ha tenido el gobierno de Barack Obama respecto de la población negra. Por el contrario, las intervenciones se manifiestan a favor de su gobierno, cubriéndolo con un manto de falso progresismo.

No podemos olvidar que a pesar de que Obama fue el primer presidente negro electo en la historia de EE.UU, esto no fue más que un símbolo, ya que en la realidad concreta no implicó un avance en las condiciones de vida de la población negra y mucho menos, cambios estructurales. Durante sus mandatos la desigualdad ha crecido exponencialmente, junto con la violencia policial y la tensión étnica: según las estadísticas,el 40% de las víctimas asesinadas por la policía como las personas encarceladas,  son  afro descendientes[3],además de impulsar deportaciones masivas de inmigrantes y refugiadxs, y profundizar los conflictos bélicos[4]. Así mismo, el movimiento Black Lives Matter surge en 2013 bajo su presidencia en repudio al asesinato de un joven negro, Trayvon Martin en Florida como consecuencia de un abuso policial.

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Estos datos nos llevan a la conclusión de que en  sus ocho años de gobierno Obama no ha sido más que un fiel defensor de los intereses de la clase a la cual pertenece y representa: la burguesía.

La Rebelión Popular muestra el camino

La tradición de lucha en Estados Unidos y los distintos movimientos que han surgido a lo largo de la historia como las inmensas huelgas del movimiento obrero y los mártires de Chicago, las masivas manifestaciones de la juventud contra la guerra de Vietnam en los años 60, la lucha del movimiento feminista por el derecho al aborto conquistado en los 70, el movimiento por los derechos civiles de los negros, la revuelta de Stonewall llevada adelante por la comunidad LGTB, entre otros[5]…tienen un rasgo común: su  vinculación con la lucha antirracial. El film muestra cómo la vieja pero aún vigente estructura de este país, construido en base a la matanza y esclavitud de negrxs, se caracteriza por un profundo racismo, que además de dar lugar a un sistema de segregación, ha hecho uso del mismo para enriquecerse a costa de la persecución étnica y la criminalización de la comunidad afro descendiente.

El surgimiento del movimiento Black Lives Matter, el cual hoy toma fuerza en las calles, evidencia que los problemas de la comunidad afro no han sido resueltos por ningún gobierno, por lo que la lucha antirracista por la ampliación y defensa de derechos civiles ha sido una constante en EE.UU. En este sentido, si bien hay que señalar la importancia de la lucha por las reformas democráticas, al mismo tiempo, es necesario reconocer sus límites. A pesar de los avances en la conquistas de derechos, éstos son constantemente amenazados bajo la estructura racista y el sistema capitalista. La mera sanción de una ley no garantiza su aplicación per se; su implementación sólo se materializa a partir de la presión que ejercen los movimientos sociales organizados.

En  esta línea, resulta imprescindible que los sectores en lucha, hoy protagonistas de la masiva rebelión popular en  EE.UU, levanten un programa anticapitalista donde se vean expresados los reclamos históricos de la población afro descendiente y latina, la juventud, las mujeres y diversidades y la clase trabajadora en su conjunto. Este  movimiento antirracista en ascenso debe avanzar en el desarrollo de una conciencia crítica del sistema capitalista, estrechando lazos con todos los sectores  explotados y oprimidos, no sólo de EE.UU, sino del mundo entero (con profundas muestras de solidaridad en Inglaterra, Alemania, Francia, Australia, Corea del Sur tirando abajo las estatuas de esclavistas).Es estratégico, canalizar la furia en organización, de modo tal que sea posible el surgimiento de un partido revolucionario que, junto a los sectores en lucha, tome en sus manos la enorme tarea de derrotar al ultra reaccionario Donald Trump en las calles y emprenda una lucha histórica desde una perspectiva emancipadora.


Notas

[1] Se destaca como una de las directoras contemporáneas más importantes e influyentes de los últimos tiempos junto a otros directores afroamericanos como Jordan Peele (Get Out, Us), Steve McQueen (12 Años de Esclavitud) y Barry Jenkins (Moonlight, If Beale Street Could Talk).

[2]http://izquierdaweb.com/el-legado-de-la-esclavitud-modelos-para-una-nueva-femenidad/

[3]https://www.telesurtv.net/news/El-Estados-Unidos-que-deja-Barack-Obama-20170106-0035.html#

[4]https://www.elfinanciero.com.mx/economia/el-balance-economico-de-barack-obama-en-graficas

[5]http://izquierdaweb.com/i-cant-breathe/

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