El SMATA pasa a la oposición junto a Camioneros y Bancarios



Un frente sindical para… el 2019

El pasado 20 de septiembre en el microestadio de Ferro, en el marco de un plenario de regionales de la CGT, se lanzó el espacio sindical denominado “Frente Sindical para el Modelo Nacional”. Compuesto por Camioneros y los gremios moyanistas, el SMATA, los sindicatos pertenecientes a la Corriente Federal (bancarios, gráficos, pilotos, etc) y las CTAs de Yasky y de Micheli. Este nuevo armado que viene funcionando  desde hace algunos meses, hizo público un documento en el que denuncian la política económica del gobierno macrista, y manifiestan “voluntad de continuar con una plan de lucha sin tregua contra el plan económico que está llevando al país a la disolución nacional”, pero eso sí, respetando el calendario electoral.

 

Se amplía el espectro opositor a Macri en la burocracia sindical o “las ratas son las primeras de huir del barco”

 El dato más llamativo de este nuevo Frente es el paso de Pignanelli y la burocracia del SMATA al bando de los opositores “sin tregua” al modelo de Macri-FMI. No nos olvidemos que Pignanelli hace tan sólo un año se sacaba fotos con Macri en todas las terminales que podía y era su principal candidato para conducir la CGT.  El moyanismo viene, desde el 2017, alejándose de la sombra del gobierno que ayudó a ganar. El resto de los actores siempre tuvieron una ubicación más bien opositora. Salvo el SMATA, los otros  sectores venían convergiendo lentamente desde antes del 21F y ese día lo escenificaron. El SMATA puede ser la punta de un iceberg del traspaso masivo de burócratas al plano opositor, se especuló hasta último momento de la participación de la UOM en el Frente, cosa que no sucedió.

Mirá también:  Presentación

¿Qué es lo que separa a la burocracia peronista? ¿Qué hace que Pigananelli y Cavalieri o Lingieri estén en distintos bandos?

Dejemos que lo diga en su elegante verba el secretario general del SMATA: “ser amplios hasta que duela”, es decir, la unidad debe incluir a Cristina por izquierda y a Pichetto por derecha, no se puede excluir a nadie si el PJ quiere volver a ser gobierno.

El otro sector sigue la posición mayoritaria de la gran patronal y el imperialismo que sostiene a Macri a capa y espada, y quieren la reelección de Cambiemos.

 

El modelo nacional y popular

 Detrás de este armado hay un sector patronal que está padeciendo la política económica de Cambiemos. Metalúrgicas, plásticas, textiles, gráficos, proveedores del Estado, etc., que en principio se vieron desfavorecidos por la apertura de las importaciones, y luego sufrieron de lleno el impacto de la recesión.

Pero el “modelo nacional” incluye dejar pasar por abajo el ajuste. En el SMATA se viene un fin de año de terror, con miles de suspensiones en casi todas las plantas: en GM suspensiones al 70%, en Ford la mitad de la planta suspendida y la eliminación de más 200 puestos de trabajo, vía “retiros voluntarios”; 2300 suspendidos en Fiat y 1800 en Renault en Córdoba.

Pero no sólo son suspensiones y despidos encubiertos, en las fábricas del SMATA la reforma laboral está pasando en los hechos: los ritmos de trabajo son cada vez más brutales. En cada “rebalanceo” (cuando se quitan puestos se reparten las tareas entre los operarios que “zafaron”) los puestos de trabajo se hacen cada vez más una picadora de carne. Las conquistas se están perdiendo fábrica por fábrica, al igual que el salario.

Mirá también:  Paro de 48 horas en Clarín

 

 

 

“Sólo una conducción clara puede decidir cuándo la gente debe volver a su hogar”

 Pero también hay otra motivación en este reagrupamiento: expresan el temor a que haya desbordes, y que el desprestigio del triunvirato cegetista no pueda contenerlos, por eso ellos también se proponen -como serios burócratas que son- para contener los estallidos.

En una entrevista a Página 12 el domingo 16/09 Pignanelli lo reflejó así: “Nosotros tenemos que tratar de conducir a la gente porque su necesidad puede llevarlo a un proceso anárquico donde la única que pierde es la gente. Mire, en una situación así cualquiera saca a la gente a la calle pero sólo una conducción clara puede decidir cuándo la gente debe volver a su hogar. Una anarquía sin conducción puede tener un resultado muy triste.”

Por eso hay que prepararse para ver una y mil acciones, para contener, para desgastar, para canalizar la bronca pero no un verdadero plan de lucha para derrotar el ajuste porque si cae el ajuste cae Macri, y la burocracia está totalmente en contra de eso, su límite es la gobernabilidad. Así lo expresó  Palazzo, hablando por el Frente, el 24 en la Plaza: “Queremos que cambien su política económica y que en el 2019 por la vía democrática podamos decir, como dicen ellos, sí se puede, sí se puede, a cambiar a Cambiemos en el 2019”. En esto toda la burocracia acuerda.

El próximo evento del “combativo” Frente Sindical para el Modelo Nacional es una concentración en Luján el sábado 20 de octubre para exigirle trabajo… a la virgen, es decir, contra el ajuste a llorar a la iglesia…

 

Print Friendly, PDF & Email

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre