El milagro económico del campo | La super-explotación de los peones rurales

Izquierda Web2
Editor en Jefe del portal IzquierdaWeb - Noticias de los trabajadores, las mujeres y la juventud.

por Martín Mandeb

“Sigan cultivando la confianza. Estamos en el camino correcto y cuando el campo crece, crece la argentina” (Gabriela Michetti, discurso de apertura en la muestra de la Sociedad Rural)

“La Argentina sale adelante de la mano del campo” (Daniel Pelegrina, Presidente de la Sociedad Rural Argentina)

Semanas atrás, ante la preocupación de los grandes empresarios del campo por una posible suspensión de la baja de retenciones, el gobierno de Cambiemos decidió llevarles tranquilidad: el ajuste pactado con el FMI no tendría como objetivo tocar ni un centavo de sus ganancias, la baja de las retenciones seguirá su curso.

El “campo” ha sido uno de los grandes mimados de este gobierno. La excusa siempre fue, como evidencian las citas del principio de esta nota, que sería este sector el que sacaría “adelante” a Argentina. La pobreza cero y tantas otras promesas de la campaña electoral del 2015 serían conseguidas gracias al potencial económico de los patrones rurales. Pero la pregunta se impone ¿Quiénes sustentan este “milagro económico” de las rentas extraordinarias y a quienes beneficia?

En Agosto de 2017, el gobierno, el campo y dirigentes de la UATRE (Unión Argentina de trabajadores rurales y estibadores) arreglaron una paritaria por el 25%. Que los herederos del recontra traidor Geronimo “El Momo” Venegas consiguieran una paritaria tan alta para sus estándares no podía dejar de estar acompañada de una modificación en el convenio colectivo que perjudicara a los siempre ultra-explotados peones rurales. A los trabajadores de las plantaciones de arándanos, se les eliminó la cantidad máxima a cosechar, en el sector avícola se acordó el aumento del trabajo nocturno y al sector de los embolsadores de granos, se les sacó la vinculación del convenio colectivo, debiendo discutir las condiciones de contratación con cada patrón en particular[1]. Y todo esto para los pocos peones que están en blanco, la aplastante mayoría de ellos son trabajadores “golondrina”, que hacen labores eventuales según la época del año en las peores condiciones.

Tan solo un mes después de este brutal ataque a las condiciones laborales, un relevamiento del Registro Nacional de trabajadores rurales y empleadores (RENATRE) descubrió que en Santa Fe, Córdoba y San Luis varias decenas de trabajadores no contaban ni con la Libreta de Trabajo Rural (LTR), ni recibían recibos de sueldo o ropas adecuadas para la labor que llevaban adelante. Incluso se descubrió que un peón no recibía sueldo como retribución a su trabajo a pesar de llevar adelante sus tareas desde 1992[2]. Las condiciones de lisa y llana esclavitud son moneda corriente y, a pesar de cargar con varias denuncias encima, famosos explotadores-esclavizadores de peones rurales gozan de la más absoluta y descarada impunidad. Personajes como Olmedo y el Ministro de Agricultura, Luis Miguel Etchevehere, tienen varias causas por esclavización de personas y evasión y a ningún macrista se le ocurre hacer algo al respecto, jamás escuchamos a Carrió incluir la explotación brutal de trabajadores como un “valor” moral de la República a ser preservado.

 

Estas demenciales condiciones laborales se ven acompañadas de una de las peores formas de explotación: El trabajo adolescente e infantil. Si bien en los últimos años el empleo de niños y niñas ha decrecido (como en el mercado de trabajo limonero) gracias a las regulaciones internacionales, aún hoy los adolescentes son parte del trabajo en varios sectores del campo, debido esto a que este tipo de trabajo está regularizado. Pero si bien se ha reducido en la mayoría de los sectores, este no ha sido el caso de las yerbateras del noroeste argentino, donde el empleo de niños para la producción se hace tanto de forma directa como indirectamente (con la excusa de “ayudar a un familiar”)[3]

Estas condiciones laborales deplorables, que incluyen tareas casi esclavas y jornadas de 12 horas o más, esta explotación de niños, niñas y adolescentes es inevitable que no se presente simplemente en el lugar de trabajo, es inevitable que se traslade también a las condiciones de vida. Las casas suelen ser de los patrones, en los campos, muchas veces sin los mínimos insumos básicos (como un baño, o gas), otras pueden ser conventillos, como en Salta, donde algunas casas de hacen hasta de barro, que no resiste ni una llovizna[4]. La falta de gas obliga a los peones a vivir con temperaturas de 20° bajo cero sin más posibilidad de sobrellevarlo que haciendo fuego con leña o excremento de los animales[5], un injerto artificial del siglo XV en pleno siglo XXI.

Como contraste a estas penosas condiciones de vida, la Sociedad Rural Argentina anunció el año pasado un incremento del 131% de sus ingresos brutos. El “Milagro” que permiten obtener estas siderales ganancias no es otro que el de la super-explotación de miles de peones rurales año a año, llevándolos a sufrir enormes sufrimientos. Sostener que este sector será el que permita sacar adelante a Argentina solo puede ser cierto si se engloba en esa palabra que hace referencia a un país entero a las estrechas fronteras de los gordos bolsillos de los patrones rurales. Para los trabajadores es un chiste de mal gusto.

 

[1] https://notasperiodismopopular.com.ar/2017/08/01/acuerdo-sindical-precarizan-trabajadores-rurales/

[2] http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2017/09/16/laregion/REG-08.html

[3] Para más información, véase “Movilidad espacial y trabajo infantil y adolescente en el agroextrapampeano argentino” Nessi, Maria Virginia.

[4] http://www.radiografica.org.ar/2017/05/08/gabriela-reartes-no-se-conoce-la-realidad-de-los-trabajadores-agrarios/

[5] https://www.lanacion.com.ar/2156645-a-lena-y-garrafa-como-sobreviven-el-invierno-los-chicos-en-las-comunidades-mas-vulnerables-del-sur

Print Friendly, PDF & Email

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre