ELECCIONES MuNICIPALES EN NEUQUÉN

Después de 20 años, el MPN recuperó la intendencia de la ciudad

Las elecciones del domingo pasado dieron como ganador al candidato del oficialismo provincial, Mariano Gaido, con el 39% de los votos frente a Bermúdez que, en representación de el intendente saliente, sólo obtuvo el 30%. El desgaste nacional de Cambiemos, producto de la bronca generada entre amplios sectores populares por sus políticas de ajuste y hambre, no podía dejar de arrastrar a sus representantes neuquinos.

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Nuevo MAS Neuquén


Aunque hay que mencionar que las representaciones provinciales no fueron asociadas de manera directa a la contienda nacional. El MPN no es el Frente de Todos, ni el quiroguismo directamente macrismo a pesar de sus afinidades estratégicas. Juntos por el Cambio se presentó también por fuera con su propio sello (Juntos por Neuquén), llevando de intendente a Juan Monteiro, haciendo una elección marginal del órden del 2% de los votos.

En tercer lugar quedó la lista reaccionaria de Democracia Cristiana, quien llevó al responsable del asesinato de Carlos Fuentealba a la cabeza: Sóbisch, obteniendo el 10% de los votos.

El Frente de Todos obtuvo el 8%, el FIT 5% y el Nuevo MAS 1%.

Estos resultados implican que el MPN, después de 20 años recupera el gobierno municipal de la principal ciudad de la provincia. Las multinacionales petroleras festejan. La provincia y la ciudad estarán gobernadas homogéneamente en función de sus intereses capitalistas.

 

Una campaña millonaria, una elección conservadora

Un dato a destacar es los millones que “invirtieron” en la campaña los principales candidatos. Gaido empapeló cada pared de la ciudad, puso carteles en todos los postes, copó miles de esquinas e inundó la pantalla de votación de colectoras con su cara (14 listas lo llevaron como candidato). Por otra parte, Bermúdez puso una avioneta a sobrevolar la ciudad con parlantes que emitían sus spot las 24 horas al día, pagó millones para salir a cada instante en las redes sociales, inundó los medios audiovisuales de publicidad.

Campañas millonaria que contrasta con la realidad de los trabajadores y el pueblo Neuquino, que pagan el transporte y alquileres más caros del país y miles de familias viven aún sin gas corriente. O con la juventud precarizada que trabaja para Globo y Rappi, sin derechos laborales, y no puede continuar sus estudios por falta de oportunidades. Ambas campañas con promesas vacías, municipalistas, pero sin contenido de fondo.

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Los medios ayudaron a que la campaña municipal cobrara una importancia política primordial en la zona, pero al mismo tiempo restringieron el debate a sólo las propuestas de gestión, dejando poco margen a la dicusión de fondo: ¿Qué ciudad queremos, para quien y en función de qué intereses?

Este enfoque “posibilista” fue el que se impuso, y, en el contexto de la coyuntura nacional pasiva en la que importantes sectores de trabajadores esperan a octubre con expectativas en el cambio de gobierno, terminó derivando en una votación conservadora donde la izquierda tuvo poco margen para terciar en el debate político.

E incluso le dio aire a expresiones más a la derecha y reaccionaria de la elección, Sóbisch, que, con un discurso reaccionario de seguridad, mano dura y oposición al derecho a decidir logró obtener una votación del 10% (algo en torno a los 16500 votos). Un dato que debe ser tenido en cuenta y que nos remite al balance de la lucha por justicia para nuestro compañero Carlos Fuentealba y a la continuidad de la misma exigiendo que Sóbisch sea juzgado como responsable de su asesinato.

 

El FITU retrocedió en votos, pero logró una banca

En este marco, la izquierda sufrió un fuerte retroceso frente a su resultado de 2017 donde de conjunto se obtuvo el 12% de los votos pasando a sólo el 6% (entre el FITU 9% y el Nuevo MAS 3%), sin embargo, debido a la fragmentación del voto producto de las múltiples colectoras, el FITU conquistó una nueva banca en el concejo deliberante.

Lejos de planteos triunfalistas y más allá de las representaciones obtenidas, las fuerzas que componen el FITU deberían problematizar el estancamiento que viene sufriendo dicho frente. La alta votación de 2017 y la oportunidad que tuvieron al haber intervenido durante un año en el concejo deliberante hubiera podido significar un crecimiento en orgánica e influencia política, pero nada de eso sucedió. Su campaña se limitó a un municipalismo que no rompió los márgenes del debate planteado por los partidos patronales, y su negativa a incorporar al Nuevo MAS impidió pelear por conservar el espacio de obtenido años anteriores.

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La campaña del Nuevo MAS

En este marco adverso, es que desde el Nuevo MAS pusimos en pie una campaña militante a pulmón. Con las candidaturas de Lucas Ruiz (referente de ATEN) y Fernanda Christiansen, intentamos romper la lógica impuesta por los partidos patronales, y llegar a miles de trabajadores, mujeres y jóvenes planteando que frente al ajuste que se viene de la mano del FMI y el próximo gobierno nacional ni Bermúdez ni Gaido eran alternativa.

Denunciamos que tanto uno como el otro defienden los intereses de las petroleras y los especuladores inmobiliarios a costa de la explotación y miseria del pueblo trabajador, y propagandizamos un programa para que, mediante impuestos a las multinacionales y ganancias capitalistas, se impulsen medidas que vayan en función de poner en primer lugar los intereses de los de abajo (plan de viviendas, anulación de los tarifazos, aborto legal y presupuesto para víctimas de violencia, boleto educativo gratuito, etc).

Nuestros más de 2000 votos, la difusión mediática obtenida y la consolidación militante al calor de la campaña son una conquista que, junto al desarrollo progresivo que está teniendo nuestra organización en la zona con la conquista de nuestro local partidario, construcción de nuevas figuras públicas y avance de nuestro partido entre la juventud, el movimiento de mujeres y los trabajadores estatales y docentes, nos pone por delante el desafío de seguir construyendo esta herramienta, nuestro partido, para luchar por una alternativa socialista frente al período que se abrirá con el nuevo gobierno después de octubre.

Ahora se trata de recoger lo conquistado e invitar a nuestros votantes, simpatizantes y amigos, a sumarse a nuestras filas para fortalecer esta alternativa socialista de cara a los desafíos que se vienen.

 

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