CABA

Crece la desidia en los paradores

Los casos positivos de covid-19 entre personas en situación de calle comienzan a encender una alarma.

Marina Hidalgo Robles
Trabajadora social. Referente del Nuevo MAS y Las Rojas en CABA.


Desde el inicio de la pandemia y la cuarentena en el país, advertimos sobre el riesgo inminente al que estaban expuestas las personas en situación de calle, y quienes viven en villas y barrios populares. Esta situación comenzó a estallar en los últimos días, con la detección de cientos de casos. Ayer martes se decretó el cierre de un parador de la ciudad de Buenos Aires (Parador Retiro, uno de los pocos que aloja familias, ubicado cerca de la Villa 31) al detectarse que casi la totalidad de alojados y alojadas, habían dado positivo al test del Covid.

Las medidas de prevención utilizadas en todo el mundo –higiene constante y aislamiento social– resultan impracticables para quienes no tienen ni canilla, ni casa. Para entender eso no hay que ser una luz. Pero el Gobierno de la Ciudad decidió que con entregar pedacitos de jabón junto a una frazada iba a alcanzar. Así lo denunciaron los y las trabajadoras del Programa BAP, dedicado a trabajar con esta población.

Por su parte, la ministra de Desarrollo Humano y Hábitat, María Migliore, junto al Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta, anunció unas semanas atrás la apertura de nuevos paradores para contener la situación sanitaria. Como contamos algunas semanas atrás, la totalidad de los paradores (más de la mitad son privados y conveniados/subsidiados por el Estado) llegan a albergar a no más de 3 mil personas.

¡Pero los censos del año pasado, realizado por organizaciones sociales y barriales, detectaron que por lo menos en la ciudad de Buenos Aires, viven más de 7.200!

Además otro detalle: en ninguno de los paradores se garantizaron las medidas mínimas para evitar la propagación del virus. En este estado de situación, se conoció que en el Parador Retiro, de las 92 personas alojadas, 79 están infectadas. Las otras 13 aún no se sabe, ni tampoco se tienen resultados de los y las trabajadoras.

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Trabajadores y trabajadoras de dispositivos convivenciales de CABA (hogares, refugios, paradores, etc.) vienen exigiendo desde el comienzo del aislamiento, que se dictaran protocolos de actuación frente a las sospechas que pudieran aparecer. Llegaron tarde, más de un mes después del inicio, pero sobretodo, no implicaron en ningún lugar que se tomaran las mediadas básicas de cuidado.

Estos paradores son lugares de mucha circulación de personas. Lo primero que se tendría que haber determinado es la realización de un test, para evitar que entren personas infectadas. Pero no. El protocolo indica que sólo se les toma la fiebre, y en caso de detectar algún síntoma, se avanza en los estudios. Pero ya se sabe que son muchos los casos asintomáticos (de hecho, muchos de los detectados en el Parador Retiro, lo son), que no alcanza con esperar a que la enfermedad se exprese. Estos test deberían hacerse también en caso que los alojados salgan y vuelvan a entrar.

Por otro lado, las condiciones de los mismos paradores van en contra del sentido común. No hay ningún tipo de división, no digamos ya para aislar personas afectadas, sino como mínimo para sostener la distancia social tan propagandizada. Estos paradores tienen capacidad entre 90 y 300 personas. Y en todos las condiciones son iguales, camas una al lado de la otra, con menos de 2 metros de distancia, separadas por sillas o lo que sirva para apoyar algunas cosas. Los espacios de comedores incumplen las mismas condiciones: mesas comunes sin distancia.

Estos criterios de cuidado, por supuesto que tienen que incluir al personal: testeos diarios antes de cada ingreso, contar con materiales de higiene y prevención de contagio, etc. Quienes se desempeñan en estos dispositivos lo hacen en condiciones de precarización, muchos/as bajo contrato monotributista, y con sueldo por demás bajo.

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La semana pasada Larreta hizo aprobar una ley de congelamiento de salarios, y del ingreso de más personal. ¡Justamente todo lo contrario a lo que hace falta! No sólo hay que garantizar el pase a planta y aumento de salarios a quienes hoy están trabajando, sino que resulta urgente abrir nuevos paradores para alojar a todas las personas que están en la calle, garantizando el espacio suficiente para la distancia mínima.

Es cierto que la gente en situación de calle nunca fue prioridad para el gobierno PRO. Hasta hace poco, se podía ver en los subtes propagandas con la leyenda: “¿Estás en situación de calle? Escaneá el código con tu smartphone y enterate dónde podés alojarte”. La política del gobierno de Larreta y el ministro Fernán Quirós, es dejar morir a los más pobres, no poner ni un peso para la atención y prevención, y dejar correr a su suerte a los y las trabajadoras.

Es necesario tomar medidas urgentes para evitar que esta situación ya grave, detone en un desastre al que el sistema sanitario de la Ciudad ya no pueda contener.

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