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Editor en Jefe del portal IzquierdaWeb - Noticias de los trabajadores, las mujeres y la juventud.

Como señaló recientemente el compañero Roberto, despedido de Pilkington, ante un auditorio de alumnos universitarios: “estamos acá para reeditar en pequeño aquella alianza obrero estudiantil que se dio en Córdoba en el que parece hoy  lejano 1969”. Es entonces a las nuevas generaciones de trabajadores y estudiantes, a quienes va dirigido especialmente este artículo que trata, brevemente, de reseñar lo ocurrido aquel 29 de mayo de hace cincuenta años en la ciudad mediterránea.

Comencemos con un sucinto contexto histórico: la Córdoba agraria y pastoril sufre durante las décadas de los 40 y 50 un fuerte impacto industrializador (con las características propias de dicho desarrollo industrial argentino, que un historiador marxista denominó “pseudo industrialización”) 1 logrando  aumentar así el peso específico de los sectores obreros en la población, provenientes éstos tanto del campo como (y fundamentalmente) de estudiantes de clase media empobrecida, mayoritariamente de carreras técnicas y con un alto grado de calificación.

La avanzada de este proceso fue la rama automotriz: con la llegada de Fiat y Renault (Ford tenía sus plantas en el cordón industrial porteño), la ciudad mediterránea disputaba la hegemonía en ese rubro. Este desarrollo desigual y combinado permite la construcción de un proletariado industrial doblemente concentrado (geográficamente, viviendo en barrios cercanos a la ciudad capital y productivamente, con pocas plantas que hegemonizan el grueso de la actividad económica) y haciendo de Córdoba uno de los eslabones débiles del capitalismo semicolonial argentino.

¿Cómo se organiza sindicalmente este nuevo contingente obrero? En 1965 se crea el SITRAC (Sindicato de Trabajadores de Fiat Concord) que contaba con alrededor de 2500 afiliados, y el SITRAM (Sindicato de Trabajadores de Fiat Materfer), que contaba con 1200, sostienen a rajatabla la premisa de mantenerse independientes de los sindicatos nacionales como el SMATA o la UOM que se disputaban su representación, manejados por la vieja y también reciclada burocracia sindical peronista. Otro gremio de vital importancia en las jornadas cordobesas será el de Luz y Fuerza con su secretario general, Agustín Tosco, cercano políticamente al Partido Comunista y parte excluyente de este movimiento clasista antiburocrático que estaba cobrando vida.

A nivel nacional, la CGT hegemonizada por el vandorismo (la expresión más pérfida de la burocracia sindical peronista) sufre una división en 1968 con el surgimiento de la CGT de los Argentinos, a cuyo frente estará un dirigente gráfico ligado a las corrientes socialcristianas peronistas (muy en boga en esos momentos). El mismo realineamiento se producirá en la central sindical cordobesa, en donde Atilio López, de la UTA, estará cercano a esta última.

Pero el Cordobazo tendrá como sello distintivo la conformación de una alianza entre estos sectores obreros con franjas importantes del estudiantado. Este sector, proveniente de la pequeño burguesía y tradicionalmente anti peronista, empieza a sufrir las diversas decepciones que tanto el frondizismo desde el poder como la izquierda tradicional marcadamente gorilas (PS y PC) le van ocasionando, junto a la persecución y quita de derechos que venían sufriendo constantemente. Además el contexto regional e internacional apuntaban en esa dirección, de la mano de protestas específicas del estudiantado que se cobró varias vidas a manos de la dictadura de Onganía. 2

Hagamos un breve repaso de los hechos que concluyen en el Cordobazo. El 13 de mayo de 1969 el gobierno deroga los regímenes especiales que existían para el descanso del llamado sábado inglés (trabajar ese día media jornada y cobrarla completa), esto llevó a la realización de una asamblea del gremio mecánico con casi 4500 trabajadores, que termina con el abucheo al secretario nacional del SMATA, Dirk Kloosterman y la irrupción de la policía en el local donde se realizaba la misma. Al día siguiente salen a la huelga por 48 horas. El movimiento obrero cordobés, en solidaridad con las demás luchas parciales provinciales (Mendoza, Tucumán, San Juan) y contra la represión estudiantil (estudiantes “atrincherados” en el Barrio Clínicas), llama a un paro general de 37 horas para el 29 de mayo.

Mirá también:  A 50 años | Algunos apuntes sobre el Primer Rosariazo

En un estudio pionero sobre dicha jornada y relativamente contemporáneo a los sucesos, se lee: “Ese día los obreros cordobeses abandonaron sus puestos de trabajo en cumplimiento del paro. Encolumnados, marcharon hacia el centro de la ciudad. Dirigidos por el sindicato mecánico, a los que se fueron sumando estudiantes, empleados y vecinos, las columnas de las fábricas fueron llegando a la ciudad. Allí las atacó la policía, que intentó dispersarlas. Desde las 11 hasta las 14 horas se produjeron violentos enfrentamientos en diversos puntos de la ciudad. Por la tarde, la mayoría de los testimonios coinciden en que las fuerzas de seguridad apenas controlaban las diez manzanas en torno al Departamento de Policía. Hacia las 17, el Ejército se dispuso a entrar en acción. Esa noche, el Ejército ocupó el centro de la ciudad y comenzó la tarea de recuperarla” 3

Intentemos una aproximación a un balance de esa jornada histórica de la clase obrera y la alianza que hegemonizó. Lo primero a destacar es que una franja importante de ésta se mostró acaudillando tras de sí a sectores masivos de estudiantes y clase media en general, en una típica acción directa que golpea al corazón de las instituciones del régimen y las propias relaciones sociales capitalistas que éstas garantizan y reproducen 4.

Su limitación estuvo dada en que no logró extenderse a otros puntos neurálgicos del país como el cordón industrial bonaerense, y que no terminó de consolidar una organización de las propias masas autodeterminadas y su Estado Mayor: el partido. Pero el éxito no fue pequeño: renuncia de Krieger Vasena, súper ministro de Hacienda de la dictadura, estocada furibunda al Onganiato, la aparición de tendencias clasistas que irán in crescendo junto a una no despreciable influencia (en lucha contra otras corrientes) de la izquierda revolucionaria en el activismo y la irrupción de diversos “azos” provinciales posteriores (en la propia Córdoba, dos años después el denominado Viborazo). Todo lo cual abrió un período de evidente crisis de dominación para el conjunto de la clase dominante y dirigente argentina, que  intentará reabsorberla mediante las elecciones y vuelta de Perón primero, el terrorismo de estado de la Triple A estando ya el peronismo en el gobierno y que logrará cerrar finalmente con el sangriento golpe de 1976 y la dictadura que lo siguió.

Un sociólogo marxista lo expresó así: “El gobierno de Onganía llegaba a su fin. Sólo faltaba que sus jefes entendieran la nueva situación. El costo de su error podría ser terrible; la alianza política gestada en las barricadas podría modificar sus términos; es decir, en lugar de marchar tras las imprecisas banderas de SMATA y Luz y Fuerza, marchar tras los gallardetes de la Revolución Cubana. Entonces, en lugar de disputarse cuál de los partidos tradicionales, incluido el peronismo, se haría cargo del aparato del estado, se disputaría la naturaleza del estado 5. Para decirlo de un plumazo: la burguesía argentina estaba aterrada, hasta el mismísimo La Nación llamaba a gritos al “ex tirano prófugo” para que viniese a impedir ese infierno tan temido.

La corriente de la cual proviene el nuevo MAS cuenta con un trabajo – una recopilación de artículos del periódico y resoluciones nacionales del Partido Socialista de los Trabajadores: PST – que en uno de los balances del Cordobazo sostiene: “La semi insurrección cordobesa tomó de sorpresa a las tendencias guerrilleras. Contra todo lo esperado por ellas con su estrategia de guerra prolongada rural o urbana, las masas trabajadoras fueron capaces de enfrentar a la policía y derrotarla, conmocionar al Ejército. Nosotros seguimos sosteniendo que Córdoba ha demostrado que con una buena dirección política podemos lograr organización, armamento y dirección insurreccional adecuada. Si se logró tanto, no hay ninguna razón para sostener que no podemos superar lo ya pasado. Por el contrario, la experiencia histórica muestra que hay un aprendizaje y superación constante del movimiento de masas. Esa es nuestra perspectiva” 6

Mirá también:  Córdoba – Importantes movilizaciones en el aniversario del Cordobazo

 

Las coyunturas político económicas que se nos vienen en la Argentina actual, pondrán a la orden del día la necesidad de reeditar esa alianza obrero estudiantil y procesos semi insurreccionales como aquel glorioso Cordobazo, tomando nota de sus enseñanzas y también las limitaciones que dejó expuestas. Como escribimos con anterioridad:

La generación que hacía su primera experiencia en la lucha en esa etapa en el país, la hacía en forma directa, al entrar a estudiar o a trabajar. En la década de los 80, 90, lo empezaron a hacer en la lucha democrática de repudio al golpe del 76 y las políticas de perdonar a los genocidas. En este siglo XXI, el movimiento en el que más se incorporan las nuevas generaciones es el movimiento por los derechos de las mujeres. Las circunstancias y los momentos políticos cambiaron, pero no la voluntad y la conciencia de que es necesario pelear para que no nos atropellen. Avanzando hacia la unidad de las luchas de los trabajadores, las mujeres y la juventud, y de la construcción de un partido socialista revolucionario, daremos pasos gigantes para que no nos roben el futuro.7

 

Notas:

1: Para un desarrollo preciso y detallado de ese proceso ver Ver Industrialización y clases sociales en Argentina. Milcíades Peña. Hyspamérica 1985

2:  Para un desarrollo más exhaustivo del ascenso estudiantil y lo acontecido en la vanguardia y el activismo en esos años, ver el artículo de nuestra corriente: Algunos apuntes sobre el primer Rosariazo. Ana Vázquez, SOB 20/4/19.

3: Lucha de calles, lucha de clases. Balvé Beba, La Rosa Blindada, 1973. También el relato de lo sucedido, con una matriz teórica más endeble, en El Cordobazo, James Brennan, Sudamericana 1999.

4: Lenin decía, haciendo el balance de las huelgas de masas de 1905 en Rusia, que la protesta callejera “económica” terminó deviniendo en una protesta política, enfrentando de hecho las instituciones del zarismo. Claro está, que para el líder bolchevique el pasaje de las reivindicaciones meramente gremiales al terreno político, no era simplemente espontáneo sino requería de la mediación del partido revolucionario, para “ayudar” en ese pasaje.

5: Los cuatro peronismos. Horowicz Alejandro. Edhasa, 2011

6: Después del Cordobazo. Moreno Nahuel, Editorial Antídoto, 1997

7: Ana Vázquez art. citado.

 

 

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1 COMENTARIO

  1. Extracto de “Memorias de Batalla de El Negro Salvador” ( delegado estudiantil de la facultad de ciencias exactas – delegado obrero del SMATA en la fábrica Renault, durante 1969)

    “El Cordobazo fue así , se decide que un día jueves, íbamos a hacer abandono de tareas a partir de las 10 de la mañana en la fábrica, entonces íbamos a marchar hacía el centro de la ciudad de Córdoba, el paro era todo el día jueves y el día viernes. Nosotros íbamos a concentrar y desde allí hacía la CGT que quedaba en el centro de la ciudad, pero se desata la represión a la salida de la fábrica Renault, nos estaban esperando a la salida, había unos 500 canas y nosotros éramos mas de 6000. El primer enfrentamiento fue ahí, gases, palos, ya ahí no más nos querían dispersar. Cuando veníamos avanzando, se venían sumando los demás, autopartistas y demás fábricas, en menos de 2 km la columna nuestra ya tenia mas de 20 mil. Se da el segundo enfrentamiento con la policía, en el Pablo Pizzurno, que también fue un enfrentamiento a campo abierto saliendo de Alta Gracia, nos abrimos en abanico y tratamos de encerrar a los policías y ellos disparaban. Cuando ellos entran al centro, nosotros nos dirigimos a la Plaza España, que era nuestro punto de concentración. El proyecto era así, de acuerdo como estábamos organizados, toda la parte fabril nos íbamos a concentrar en 4 puntos de Córdoba. Los que veníamos del SMATA, de la Renault, que era la fábrica mas grande, todo ese sector que venia desde Alta Gracia íbamos a Plaza España. Toda la parte de fábrica de aviones, IME o sea Ate, donde se fabricaba el Rastrojero ,etc. Todo ese sector se iba a concentrar en Plaza Colón. Los que venían de Paja Blanca que estaba Pedriel – ILASA y otras fábricas se concentraban en Parque Las Heras. Y los que venían de Ruta 9 como la FIAT – Perkins en el Parque Sarmiento, hubo enfrentamientos por fuera del centro con todo el cinturón industrial. Pero a su vez se da el enfrentamiento de EPEC en el centro, y los estudiantes tomaron el casco céntrico de la ciudad. Cuando nosotros llegamos al centro desde las fábricas, el centro ya había sido tomado, toda la policía tuvo que retirarse a los cuarteles, es decir había 16 seccionales policiales y se quemaron las 16, además de la central.
    En esos momentos en la ciudad de Córdoba había 750 mil habitantes, y en la calle habría unas 200 mil, no era solo la parte obrera, fue todo el pueblo entero que salió.
    Esto tiene una explicación, porque muchas veces yo digo que al Codobazo hay que dividirlo en tres partes, la primera es todo lo que se vino gestando antes hasta llegar al Cordobazo y porque se dio el mismo. Comienza con la muerte de Santiago Papillón en el año 66, y como desemboca en el 69 en “El Cordobazo”, además de que fue el mismo Cordobazo en lo que es específicamente, la represión, los presos, los muertos, y todo lo que paso. Y por ultimo lo que viene después. O sea yo lo dividiría en tres partes, y es muy rico en el sentido de que comienza a generar grandes movimientos. Porque Córdoba así como la quisieron aislar, paso a ser la vanguardia obrera de toda la Argentina, y la burocracia sindical a nivel nacional, nos trato siempre de aislar y reventarnos. Porque éramos un mal ejemplo para el resto, o sea, porque lo que es un obrero organizado, y de lo que es capas como clase, cuando existe una buena dirección, o lo que se puede llegar a hacer. Y máxime que después se da el ejemplo con gremios de fábrica, como era SITRAC- SITRAM donde aparece el nuevo gremialismo clasista. Y allí luego surge el Viborazo, el 15 de marzo 1971, que es otro Cordobazo pero no tan espontáneo sino mas organizado, y ya los cordobeses tenían mas experiencia , por eso una cosa increíble fue que en 20 minutos se tomo Córdoba, cosa que con el Cordobazo se tardo como 5 horas. Esa es la enseñanza que ya le había quedado al pueblo cordobés”.
    #Cordobazo

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