Huelga General del 14 de Junio para derrotar a Bolsonaro

Brasil: El 30M reafirmó el tsunami educativo

El último viernes 30/5, nuevamente las calles del país fueron ocupadas por cientos de miles de manifestantes que dieron continuidad a la lucha iniciada el 15 de mayo. En más de 150 ciudades se realizaron manifesraciones. San Pablo, Río de Janeiro y Belo Horizonte tuvieron los actos más importantes, con alrededor de 100 mil participantes en cada ciudad. Belem, Fortaleza y Salvador también registraron actos multitudinarios, llegando incluso a superar el 15M.

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Editor en Jefe del portal IzquierdaWeb - Noticias de los trabajadores, las mujeres y la juventud.
Luciano Mathias


El 30M, tan masivo como el 15M, mostró como la juventud, con protagonismo estudiantil, y de los movimientos sociales poseen una gran reserva para la lucha, colocando la posibilidad de trastocar la configuración de la correlación de fuerzas de cara al próximo período.

La consigna principal fue el repudio a los ataques y recortes al presupuesto de la educación pública por parte del gobierno. Los actos también se posicionaron contra la Reforma Previsional, las políticas reaccionarias del gobierno y apuntan como perspectiva política al Fuera Bolsonaro.

Además de una consigna más amplia, las manifestaciones preparan la Huelga General del 14 de Junio, habiendo participado de este 30M otros sectores, destacándose los profesores y empleados públicos.

La reacción del gobierno ante las dos jornadas por la educación representa de forma muy clara la postura de despreciar a la educación pública ante el conjunto de la sociedad, y de declararle la guerra al movimiento estudiantil y de los empleados estatales.

Si el 15M Bolsonaro llamó a los manifestantes “idiotas útiles”, el Ministerio de Educación emitió un comunicado el viernes 30, después de la jornada declarando que, profesores, trabajadores de la educación y estudiantes “no están autorizados a promover manifestaciones durante el horario escolar”. Siendo un comunicado que pretende ser más bien un intento frustrado de combatir la libre organización de los estudiantes y trabajadores de la educación. Los estudiantes, profesores y trabajadores ya demostraron su legitimidad para defender la educación y sus derechos y que los ataques del gobierno hasta ahora sólo han servido para dar más fuerza al movimiento.

El gobierno intentó imponer una correlación de fuerzas más favorable a sí en el Congreso y de cara al conjunto de la sociedad cuando llamó, en base a un programa autoritario y en defensa de las contrarreformas, a su base electoral el día 26 de mayo. Los actos de ultraderecha de ese día pro-Bolsonaro en comparación con las marchas en defensa de la educación del 15 y 30M, sirven para medir esa correlación de fuerzas en las calles.

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No se trata de una medida definitoria de la coyuntura política, o de que el gobierno no vaya a intentar avanzar con sus políticas, ya que una serie de otros elementos deben ser considerados, puesto que estamos frente a un proceso de lucha que recién comienza, pero lo que queda claro es que las marchas en defensa de la educación tuvieron una enorme ventaja, ya que tanto el 15 como el 30 de mayo, fueron cuantitativamenta mayores que los actos bolsonaristas del 26/5.

Los actos de los días 30 y del 15 fueron sin duda exitosos, sin embargo, aún no es posible afirmar una victoria respecto a los ataques que el gobierno quiere asestar. El juego está abierto aún, y su resultado depende mucho de la movilización de la Huelga General del 14 de junio y de la construcción de un fuerte plan de lucha. Para eso es necesario que las burocracias sindicales no concreten la traición de negociar la contrarreforma Previsional  desmovilizando a los trabajadores o impidiendo que hagan una jornada de lucha activa.

El PT ya se manifestó favorable a una posible Reforma Previsional con modificaciones. Claro que la burocracia petista intenta escamotear sus políticas de conciliación, aún cuando ya dio indicios y tiene claros intereses de que se apruebe alguna suerte de “reforma”, para disminuir los gastos previsionales en los Estados (provincias) que gobierna. El propio gobernador de Piauí, Wellington Dias (PT), declaró en una nota de la BBC Brasil: “En la alegría o el dolor, vamos a tener que adoptar medidas (para equilibrar el régimen previsional). Nosotros tenemos hoy, ya 12 Estados con desequilibrios”.

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Lo que quedó demostrado con las últimas manifestaciones es que la juventud y la clase trabajadora tienen mucha fuerza para mantenerse en la lucha, que el gobierno no tiene ningún compromiso con la educación y que no demuestra ningún tipo de disposición para el diálogo, que la fuerza de la juventud está incendiando políticamente al país y, finalmente, que es posible derrotar a Bolsonaro y su gobierno. Pero eso depende de la continuidad de las manifestaciones con la juventud, movimientos sociales y trabajadores para el 14 de junio y el próximo período.

No podemos aceptar una traición más de la burocracia lulista, como fue el caso de la desmovilización en la huelga general de 2017 contra la Reforma Previsional de Temer. De esa forma la dirección del PSOL tiene una importante tarea en el sentido de organizar y exigir que la burocracia lulista realice sin maniobras el llamado a la lucha. Así, en este momento, nuestro partido necesita exigir que la burocracia petista organice la huelga general desde las bases, con asambleas, comités de lucha unificados y amplias manifestaciones en las calles.

¡Suspensión inmediata de los recortes en la educación!

¡No a la contrarreforma Previsional!

¡Fuera Bolsonaro y Mourão!
¡Elecciones Generales ya!

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