Bolsonaro hijo, cada vez más implicado en actividades criminales

En el medio de una investigación por corrupción, la justicia brasileña descubrió que Flavio Bolsonaro - hijo del reaccionario presidente - mantenía relación con Adriano Magalhes da Nóbrega, uno de los principales sospechosos del asesinato de Marielle Franco, ocurrido el 14 de marzo del año pasado.

Izquierda Web2
Editor en Jefe del portal IzquierdaWeb - Noticias de los trabajadores, las mujeres y la juventud.


Por Fernando Klaus

 

Luego de haberse difundido el hecho de que, durante su mandato como diputado, percibía grandes sumas de efectivo de dudosa procedencia; se conoció que el actual senador e hijo del presidente tenía como empleadas en su gabinete a la mujer e hija de Nóbrega. Ambas supuestamente contratadas por Fabricio Queiroz, ex chofer y asesor bolsonarista y también ex policía, que fue sorprendido con más de 1 millón de reales en sus cuentas sin justificación y con transacciones hechas a Michelle Bolsonaro, hoy primera dama.

Nóbrega es investigado por ser considerado jefe del “Escritorio del Crimen”, organización parapolicial conformada tanto por efectivos en actividad como retirados de la Policía Militar. La misma es sospechada de asesinatos por todo Brasil, pero con mayor concentración en las favelas de Río. Entre ellos se encuentra la vinculación de la muerte de Marielle Franco y su chofer, Anderson Gomes.

Todo se originó a partir de una auditoría de rutina llevada cabo por el Consejo de Control de las Actividades Financieras (COAF), en la que se descubrieron movimientos extraños en la cuenta de Queiroz. Esto procedió a la profundización de la causa y a una nueva auditoría en la cual se hallaron 48 depósitos de 2000 reales cada uno en la propia cuenta de Flavio, realizados de a 10 en intervalos de 5 minutos. El mismo procedimiento se concretó en 5 oportunidades, todas en efectivo. La misma COAF identificó también que la madre de Nóbrega, Raimunda Veras Magalhaes, le había realizado varios depósitos a Queiroz; otro elemento clave para la relación de Bolsonaro con el ex policía. Esta amistad no se remite al tiempo más inmediato, sino que ya en 2003 Bolsonaro hijo había presentado una moción en la Legislatura de Río para condecorarlo por sus “servicios a la sociedad con absoluta presteza y excepcional comportamiento en sus actividades”. Solo 4 años después Nóbrega fue despedido.

Mirá también:  Elecciones en Paraguay: la continuidad de la continuidad

Bolsonaro padre salió rápidamente a través de una entrevista a separarse de la causa de Flavio y declaró que lo lamentaría como padre en el caso de que la justicia comprobase los hechos, pero que tendría que pagar por lo sucedido. Aunque se trate de un hijo, nada resiste al poder.

El objeto en el centro de atención es el posible cuestionamiento a uno de los perfiles más poderosos de la campaña del neo fascista: la lucha contra la corrupción.

Desde la salida antidemocrática de Dilma Roussef hasta el encarcelamiento de Lula, y por consiguiente su proscripción de las últimas elecciones presidenciales, los sectores ultra reaccionarios de Brasil – en alianza con Bolsonaro – comenzaron  la operación de unir a la corrupción sólo con el PT,  mostrando al Partido Social Liberal como el primero que lucharía contra ella. Una similitud con el caso Macri en Argentina. No es casualidad que Sergio Moro, líder del “Lava Jato” y responsable principal de la destitución de Dilma y el encarcelamiento de Lula, sea el actual Ministro de Justicia. Por lo tanto esta cara “buena” y de poco vicio de la política mostrada por Bolsonaro (completamente mentirosa y reaccionaria por si queda alguna duda) ya inicia un proceso de erosión y de exhibición de lo que hay detrás de la máscara: un neo fascista aliado de los militares y la iglesia, cuya relación con la corrupción es inherente por tratarse de un gobierno burgués.

 

Print Friendly, PDF & Email

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre