Coronavirus

Análisis: La pandemia por COVID-19

La Organización Mundial de la Salud declaró que el mundo está enfrentando una pandemia por el coronavirus COVID-19 (1).

Izquierda Web2
Editor en Jefe del portal IzquierdaWeb - Noticias de los trabajadores, las mujeres y la juventud.
Marisa Victoria  Microbióloga, SoB Costa Rica


 

Se venían resistiendo a llamar a la emergencia global por el nombre de pandemia puesto que el 2008 cuando circuló la influenza AH1N1 (llamada también gripe porcina) se precipitaron a llamarle pandemia y eso generó un grave impacto económico (en medio de la crisis inmobiliaria que ya estallaba ese mismo año) mientras que los casos no escalaron en número como está ocurriendo ahora.

Hoy es evidente que tanto el número de casos como la rápida extensión geográfica que tuvo el virus que inició en Wuhan, es mucho más grave que la crisis por la AH1N1 y que si en ese momento la declaratoria de pandemia fue precipitada, ahora llega tarde, la epidemiología nunca es fácil.

Italia, en el corazón de Europa, está al borde del colapso, hoy reportaban el día con mayor número de muertes por COVID-19 (169 muertes en un día, más que cualquier lugar, incluyendo China, desde que empezó la emergencia) y sobrepasaron ya la marca de 10.000 casos en total. Mientras mantienen todas las fronteras cerradas, nadie sale ni entra, fueron suspendidas las clases en todos los niveles educativos y se mantienen cerrados todos los comercios -a excepción de las farmacias y las ventas de comida-, con los hospitales colapsados de pacientes y el personal de salud desbordado de trabajo.

Cómo pasa que Italia sucumbe lentamente ante el caos teniendo un sistema de salud nacionalizado y con cobertura universal establecido en 1978 y modelado en sus orígenes de forma similar al NHS (National Healthcare Service) británico (2). En primer lugar, cualquier sistema sanitario puede terminar siendo frágil ante la masividad de casos y el consecuente aumento en la demanda de atención que presenta una pandemia: se ha reportado que aproximadamente el 20% de las personas que enferman por COVID-19 tienen síntomas graves y alrededor del 5% requieren atención hospitalaria con acceso a Unidades de Cuidados Intensivos, esto puede ser sostenible hasta un número de casos, luego pasa lo visto primero en China y ahora en Italia, que los hospitales no dan abasto y el personal de salud se enfrenta a turnos extenuantes y se han empezado a implementar medidas draconianas.

Por ejemplo, Colegio Italiano de Anestesia, Analgesia, Resucitación y Cuidados Intensivos (SIAARTI) ha publicado guías clínicas con criterios para personal médico y de enfermería que proponen, por ejemplo, distribuir los limitados recursos entre quienes tengan más posibilidad y más años por vivir, es decir, restringir el acceso a los cuidados intensivos directamente, incluso advirtiendo posibilidad de que se establezcan límites de edad para admitir pacientes en estas unidades (4).

En segundo lugar, hasta lo aliados más cercanos del gobierno italiano le achacan que fue negligente para tomar medidas cuando todavía hablábamos de epidemia: aunque fueron uno de los primeros países en limitar el ingreso a personas extranjeras, el criterio para implementar las medidas no vino desde el consenso científico en el momento, sino que fue más una excusa para profundizar el racismo imperante con el que han operado desde que llegaron al poder (5).

Finalmente, hay que decir que como en muchos otros países europeos, el gasto público en salud de la República Italiana (que es la principal fuente de financiamiento para el sistema de salud) ha caído considerablemente en los últimos años, un ingrediente más de la receta neoliberal que se impuso en Europa enfrentar la recesión y posterior crisis económica a través de salvajes recortes a las instituciones públicas, todo mientras que las grandes fortunas europeas siguieron acumulando ganancias y escondiéndolas en paraísos fiscales.

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Ahora, frente a frente a una pandemia de una enfermedad que además ataca con mayor virulencia a personas de edad avanzada y también a quienes tienen enfermedades crónicas -padecimientos de tipo respiratorio o hipertensión y otros como la diabetes que comprometen el sistema inmunológico-, Italia, con una de las poblaciones más envejecidas de todo el continente europeo, sufre las consecuencias de debilitar por décadas las conquistas que quedaron como parte del Estado Benefactor con el que se reconstruyó después de la Segunda Guerra Mundial. A pesar de la retórica racista y proto fascista del actual gobierno italiano, ayer -con la gente confinada en sus casas so pena de multas y hasta cárcel- se tomaba la medida de suspender el pago de las hipotecas en todo el país (6). Parece hasta la ultraderecha acepta que en algún nivel, como en una crisis de salud mundial, la salida efectiva es por la izquierda.

Si así de oscuro es el panorama en una República con un sistema de sanidad pública y con acceso universal para todos sus habitantes, no es difícil imaginar cómo le va a ir a otra República con uno de los sistemas de salud más desiguales, restrictivos y limitados del mundo. EEUU, la mayor potencia económica del mundo tiene la nada despreciable cifra de más de 44 millones de personas sin acceso a ningún tipo de cobertura de seguro de salud y es la única nación industrializada que no tiene un sistema de salud con cobertura global para sus habitantes (7).

En EEUU las aseguradoras privadas son las encargadas de administrar la salud al menos 156 millones de trabajadores y trabajadoras que tienen seguro a partir de su vínculo laboral con la empresa para la que trabajan (8). De esta forma los seguros están vinculados directamente a las empresas, porque estas pueden escoger el tipo de aseguramiento que “ofrecen” a sus empleados. La oferta de seguros de todo tipo es conocida porque usualmente viene con trampa: tienen copagos y deducibles, hay medicamentos y procedimientos médicos que no proveen y muchas condiciones preexistentes de salud que de entrada no están cubiertas. Es la nación industrializada en la que las personas invierten más dinero de su patrimonio atendiendo su salud, pagando de su bolsillo o endeudándose por miles de dólares, porque nadie duda en endeudarse para evitar el sufrimiento de sus seres queridos o directamente para no morirse.

Una minoría, 17,9% de la población está cubierta por una de las dos modalidades de seguro público (Medicaid y Medicare), que es la opción pública que sobrevive precariamente en medio de la jungla de aseguradoras privadas, precariamente porque no tiene capacidades básicas como la de negociar los precios de los medicamentos que están obligados a comprar a los gigantes farmacéuticos.

A esa desigualdad estructural sostenida y profundizada por republicanos y demócratas, hay que sumarle que justo ahora al frente del gobierno tienen a uno de los elencos de personajes más retrógrados y ridículos como clase política dirigente, Donald Trump, en medio de una dura pre-campaña electoral, se aferra al discurso de que la excepcionalidad norteamericana es tal, que COVID-19 está bajo control porque él está gestionando la crisis. Ese es el argumento.

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En Corea de Sur pararon la expansión del virus conteniendo agresivamente con hospitalización y cuarentenas, esta estrategia fue posible porque hicieron más de 160.000 pruebas para encontrar los brotes y dirigir los equipos de salud a donde fueron más necesarios, la clave fue saber dónde estaban los casos e impedir la expansión temprano. En EEUU no han hecho más de 7000 pruebas a casos sospechosos, porque han controlado férreamente desde el gobierno federal a quiénes se les hace la prueba: la lección más básica de epidemiología 101 es que sólo se encuentra lo que se busca, y es claro que el gobierno no está interesado en buscar mucho. La realidad es que hasta los principales medios del mundo lo están declarando ya: COVID-19 ya está en todo el país (9). Primero decidieron no usar la misma prueba que la OMS y muchos países están usando desde el inicio de la epidemia, porque su propio Centro para el Control de Enfermedades (CDC) desarrolló su propia prueba, cuando la circularon a laboratorios autorizados se reportaron fallos graves que dieron resultados inválidos, que además tardaban días en entregarse.

Ahora, mientras el gobierno intenta bajar el nivel de alerta, a contramano con el resto del mundo, el congreso no puede sesionar con normalidad porque varios miembros están en cuarentena y estados enteros como Arizona declaran estado de emergencia por la pandemia, y mientras tanto siguen sin aumentar el nivel de pruebas, esperando que llegue el calor de la primavera que el comportamiento del COVID-19, un virus nuevo del que no se sabe realmente toda la historia, se comporte como otros virus estacionales, que bajan su incidencia en las épocas cálidas del año.

Como con todos los virus nuevos nada está escrito, por ahora parece que la situación tiende a empeorar bastante antes de que pueda mejorar. Mientras, vale la pena repasar como muestra un terrible episodio de la historia del siglo xx: la gripe española de 1918 a 1920, considerada la pandemia más devastadora de la historia humana y que cambió al mundo por completo y que aunque claramente hay muchas diferencias biológicas, económicas y sociales, etc., entre un evento y otro también hay algunas cuantas similitudes (como la tasa de mortalidad). Veremos entonces cómo nos cambia COVID-19.

 

Referencias

  1. World Health Organization, Rolling updates on coronavirus disease (COVID-19) https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/events-as-they-happen
  2. OECD Health Statistics 2014: How does Italy compare? https://web.archive.org/web/20150924133234/http://www.oecd.org/els/health-systems/Briefing-Note-ITALY-2014.pdf
  3. Las Unidades de Cuidados intensivos (UCI) son un tipo de atención médica para pacientes críticamente enfermos que requieren observación constante y que típicamente están en un ala del centro hospitalario dedicada para ese fin.
  4. Tha Atlantic: “The Extraordinary Decisions Facing Italian Doctorshttps://www.theatlantic.com/ideas/archive/2020/03/who-gets-hospital-bed/607807/
  5. El país: “España estará en una semana en las mismas condiciones que Italia” https://elpais.com/sociedad/2020-03-11/espana-estara-en-una-semana-en-las-mismas-condiciones-que-italia.html
  6. Reuters: “Payments on mortgages to be suspended across Italy after coronavirus outbreak“ https://www.reuters.com/article/uk-health-coronavirus-italy-mortgages-idUKKBN20X0XN?taid=5e6769ea05296a0001046629&utm_campaign=trueAnthem:+Trending+Content&utm_medium=trueAnthem&utm_source=twitter
  7. https://www.pbs.org/healthcarecrisis/uninsured.html
  8. https://www.ehealthinsurance.com/resources/small-business/how-many-americans-get-health-insurance-from-their-employer
  9. New York Times: “‘It’s Just Everywhere Already’: How Delays in Testing Set Back the U.S. Coronavirus Response” https://www.nytimes.com/2020/03/10/us/coronavirus-testing-delays.html

 

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