La situación ambiental en nuestro país es acuciante. La quema de humedales y los desmontes para negocios inmobiliarios y agroindustriales, así como el estratégico acuerdo porcino con China que promueve Felipe Solá desde Cancillería, sumados a la apuesta en el rubro de la megaminería con Vaca Muerta, dejan planteado un panorama claro: la agenda de reactivación económica del gobierno de Fernández junto con los sectores de poder es el extractivismo, proceso de extracción o eliminación compulsiva de recursos naturales y materias primas de la tierra para vender en el mercado mundial, no para mejorar las condiciones de vida de las mayorías.​

Sin embargo, la acción del 25 de agosto contra el acuerdo porcino fue más que contundente y se vieron obligados a patear la firma del mismo para el mes de noviembre. La organización en Rosario y Entre Ríos contra la quema intencional de humedales llevó a acciones y asambleas de miles de personas. La pelea contra los desmontes para el monocultivo, el uso de transgénicos y la agroindustria en provincias como Chaco, Formosa y Santiago del Estero también se está haciendo escuchar: durante la cuarentena se desmontaron 21.275 hectáreas, una superficie equivalente a la de la ciudad de Buenos Aires. En todas partes aparecen multisectoriales, asambleas e instancias de organización desde abajo contra empresas contaminantesLa Huelga Mundial contra el cambio climático del día de hoy es una oportunidad para golpear con un solo puño.

En el anuncio del día lunes 21 de septiembre que realizaron en la Quinta de Olivos el presidente Alberto Fernández junto a Juan Cabandié, Ministro de ambiente, promulgaron algunas medidas paliativas -en la jerga: “para la gilada”-obligados por la presión desde abajo.

Mirá también:  Dejemos de pensar en el apocalipsis, el fuego ya nos alcanza

En palabras del Ministro Cabandié, “La postpandemia insta a contemplar la agenda ambiental” pero dentro de los ejes para la “reconstrucción” aparece en primer lugar la “reactivación económica”.Claro que la crisis económica requiere de una respuesta, pero cualquier criterio sanitario y/o ambiental, a la hora de poner en pie diferentes proyectos económico-empresariales, se incorpora una vez que el “cómo y dónde” realizarlo está resuelto. Esto significa que el impacto socio-ambiental de los negociados de unos pocos es el último criterio en ser incorporado, es decir,“una vez que el proyecto privado está en marcha, veremos cómo hacer para que los efectos contaminantes sean menos malos” –y en general, ni eso se garantiza ya que las leyes ambientales son papel mojado. Ejemplo de ello es el acuerdo porcino con China, donde el propio Subsecretario de Ganadería y producción animal José María Romero expresó que “La evaluación ambiental estratégica la vamos a poner en marcha cuando se empiecen a definir algunas cuestiones del cómo, dónde y el tamaño. Desde ahí empezará a trabajar Ambiente”.

La crisis ecológica plantea debates estratégicos: ¿Es posible dar una respuesta dentro del sistema capitalista?

La pandemia del COVID19 puso de manifiesto que el sistema capitalista, así como fomenta la producción irracional en mega-granjas porcinas -auténticas fábricas de virus y enfermedades- tiene un desprecio total por la vida humana ya que ningún sistema de salud en el mundo está a la altura de las circunstancias tras años de desfinanciamiento neoliberal, y fueron los trabajadores, enferemeras, médicos, los que desde la primera línea pusieron todo de sí para enfrentar la crisis sanitaria. La ubicación de los gobiernos del sistema va desde el negacionismoecocida y genocida de Trump y Bolsonaro hasta gobiernos presentan medidas paliativas, como Macron en Francia o Fernández en Argentina.

Mirá también:  Manifiesto frente a la huelga internacional por el clima: Socialismo o barbarie ecológica

Ante esta situación, la dinámica de la realidad pone en el centro de la discusión el sistema de producción capitalista, modelo económico que además de estar en una crisis económica histórica, expolia la naturaleza y destruye la vida humana. En ese marco, no hay lugar para medias tintas, el capitalismo no va más.

Para poner en pie cualquier proceso de transición de la matriz productiva, que contenga las necesidades de los trabajadores y las mayorías, así como criterios ecológicos, es necesario salir a las calles, con movilizaciones, poner el cuerpo, organizarnos desde abajo para cuestionary dar vuelta este sistema capitalista, que se basa en la explotación del hombre por el hombre y en la destrucción de la naturaleza para enriquecer a unos pocos.

Vamos con todo a la Huelga Internacional contra el Cambio Climático, no al acuerdo porcino con China, basta de quemas y desmontes, el capitalismo no va más.

Print Friendly, PDF & Email

Colaborá con la izquierda


Nuestra actividad se mantiene con el aporte solidario de los trabajadores, las mujeres y la juventud.

Suscribite para que podamos seguirte brindando la mejor información y análisis.

Me quiero suscribir




Recomendadas

Internacional

Lectura recomendada

¿Desgaste o lucha?

Edicions Internacionals Sedov germinal_1917@yahoo.es Valencia, julio de 2018 (“Ermattung oder Kampf?” Die Neue Zeit, año XXVIII, volumen 2, 1910) I Debido al trabajo de agitación oral al que tuve que dedicarme, respondo con bastante retraso al camarada Kautsky, Pero si mi artículo acerca de la huelga de masas y mi trabajo agitativo de abril no hubiesen conseguido nada más que abrir el partido a una discusión profunda sobre los problemas de táctica, y lograr también que la prohibición de la discusión sobre la huelga de masas se rompa ...

Trabajadores

Las Rojas

Últimas noticias

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre